Érase una vez

Érase un cuento
cocido a fuego lento.
Érase un sueño
forjado despacio
sin reina o palacio
con una princesa
que sabe a frambuesa.

Érase un ciego
de ceguera blanca
cuidando un jardín
de flores intactas.

Érase un sillón, érase un huevón,
érase un castillo, érase el vacío…

Érase una regadera
naranja y ligera
llevada al jardín
movida con garbo
salvando a las flores
cumplió su trabajo.

Érase un final feliz…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>