Nombres raros
29/7/06 Guardado en Visto |
El otro día, viendo un capítulo de Los Simpsons, apareció por unos momentos esto:

Sí, es el símbolo que durante un tiempo usó el cantante Prince como nombre. Una tocada de huevos, con perdón, porque evidentemente no hay forma humana de pronunciarlo, pero a alguien se le ocurrió la peregrina idea de usar la fórmula “El artista antes conocido como Prince”, y en eso se quedó hasta que en 2000 Prince volvió a ser Prince…
Buceando una vez más en la Wikipedia, resulta que lo del cantante no es el único caso de nombre raro, ni mucho menos. Cuando yo era pequeño, antes de ir al colegio miraba en Antena 3 (creo) la serie Transformers. ¿Alguien recuerda el nombre del jefe de los buenos? Sí, Optimus Prime. Pues bueno, un señor de Ohio se llama así: Optimus Prime. Resulta que el personaje de dibujos animados fue como una figura paterna para él durante su infancia y a los 30 años decidió cambiar su nombre legalmente. Estados Unidos es, por lo visto, el paraiso de los frikinombres: un juez aceptó en 2005 la petición de un hombre de llamarse Jesus Christ porque ya había un precedente de 2001 en que un ciudadano de Utah había pasado a llamarse Santa Claus…
Más: una señora de Knoxville felizmente casada y con hijos tuvo el capricho de llevar a uno de sus retoños a una escuela de golf de la que había sido alumno Tiger Woods. Como no podía permitirse la matrícula, decidió subastar su nombre en eBay. Ahora se llama legalmente goldenpalace.com, aunque afirma que su familia aún la llama Terri (¡¡menos mal!!).
Lo de la presentadora de televisión Paula Yates es clínico. Sus tres hijas con el cantante Bob Geldof responden a los nombres de Fifi Trixibelle (la mayor), Peaches Honeyblossom Michelle Charlotte Angel Vanessa (Peaches para los amigos, la mediana) y Little Pixie (la pequeña). Separada de Geldof, Yates tuvo otra hija con el también cantante Michael Hutchence: Heavenly Hiraani Tiger Lily…
Aún así, los dos casos más curiosos no son anglófonos, sino nórdicos. En Dinamarca encontramos a una madre que le quiso poner a su hijo el enrevesado nomber de Christophpher. Las autoridades danesas no aceptan nombres tan peculiares y condenaron a la señora a pagar una multa mensualmente hasta que accediera a cambiarlo. Al menos hasta 1996 (el niño había nacido en el 89) estuvo pagando…
Finalmente, en 1991 nació otro crío en Suecia cuyos padres, al cumplir él 5 años, aún no lo habían inscrito en el registro civil, algo que va contra la legislación sueca y que está multado con 5.000 coronas. Como medida de protesta decidieron llamar a su hijo Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116, aclarando que se pronuncia Albin. Las autoridades denegaron el nombre, y los padres volvieron a la carga inscribiendo a su retoño como A (también pronunciado Albin), intento nuevamente fallido.
Prometo no ver más capítulos de los Simpsons…
1/8/06 a las 13:52
jajajaja…aquest ultim….deurien pillar el teclat i dir…a ver que sale?
La veritat es que hi ha coses molt estranyes! Pero contra gustos…