No debería estar escribiendo esto, no debería haber escuchado eso, no debería haber hecho aquello… Seguimos navegando, todos, y la gente rema; yo necesito un flotador. “¿Para qué?”, me pregunto, si hoy he perdido hasta el agua… Si venden sonrisas, si venden tiempo, si venden pasados, llévame a ese sitio, yo compro – pero no con dinero.
No, no, no quiero esa píldora, por favor, nono, es amarga… no… ecs… duele… ¿era un pinchazo?
Los colegas siempre estamos ahí. Todo lo demás te sonará a tópico.
Pues sí, todo suena a tópico… Supongo que en estas situaciones nunca sirven las palabras.