Estaciones
24/10/06 Guardado en Pensado |
No queda nada para el cambio de hora. Ese momento del mes de octubre en que el otoño, y casi el invierno, cae sobre nuestras cabezas. La oscuridad se comerá un cachito de día durante casi medio año… Ahora, al menos en Barcelona, aún estamos suspendidos en el principio del otoño, una época muy bonita para la vista. Especialmente a cierta hora de la tarde, sobre las siete más o menos, en que el cielo es una maravilla.

Si no hay muchas nubes, mirar hacia arriba es un chute de serenidad para el espíritu. El color del cielo es indefinible (máxime para un daltónico) y te puedes comer fácilmente una farola mientras caminas hipnotizado. Es una imagen rara, y si pillas la hora exacta quizá hasta veas como lucha, alguien contra alguien o algo contra algo, allá arriba. El día, mientras, se pone el pijama ajeno a la tristeza ajena y, peor para el sol, se mete a las siete en la cuna… Esta tarde, cuando caminaba a golpe de música y pensaba esto, me daba la sensación de que tendría mucho más que decir…
25/10/06 a las 21:48
….weno en mi ciudad se asoman los primeros rayos de sol, pues estamos en primavera, pero desde el 23 d setiembre “dia en q se supone, comienza” sentía que esta pseudo primavera era la continuación del invierno…pero ahora ya parece primavera!!! =D
26/10/06 a las 17:22
Esta mañana a eso de las 9 menos cuarto, si estabas paseando por el paseo marímito de la barceloneta, haciendo tiempo antes de entrar al trabajo, podrías haber observado directamente el disco solar totalmente pálido. He tenido que mirar bastante rato hasta darme cuenta de que no era la luna haciendo horas extra!
Supongo que se debe a nuestras longitudes unidas a la roña que flota alrededor de Barcelona, todo un espectáculo.