Pongo el dedo en la tecla y me digo
“ahora sí, es la última, amigo”
pero siempre doy más
pero siempre es lo mismo
tantas vueltas voy dando
que estaré mareando
a su alteza Viterbo.

Soy de lejos, distancia manda
(es lo sano), soy digital
como al principio y tal
email n-mil, joder, ¿dónde anda?
me tiro del pelo por ir de parranda
y dejarme la flor clavada en el pecho
ventana de blog que nos ata
rincón pa gritar tan estrecho
esperando al ojito derecho
aliño de fresas con nata

Me voy a chivar al juez, exijo ver al pollito
por la tecla muere el pez
por la boca el compromiso
¿será la última vez?
no me juego ni una miga
cincuenta kilos que abrigan
pareja de ojos que ríen
boquita con vida propia
manazas que exhalan poesía
al ritmo de piezas blancas
al ritmo de piezas negras
‘Me voy’ a poner la canción,
mi princesa portuguesa…