Todo empezó en Navidad
26/12/06 Guardado en Pensado |
El niño amaba la Navidad. Nadie le preguntó nunca porqué disfrutaba tanto en aquellas fechas, pero él tampoco hubiera sabido explicarlo: simplemente amaba la Navidad.
El niño amaba la Navidad, pero un año dejó de hacerlo. Da igual el porqué. Fue el año en que descubrió el desencanto, y se hizo un poco adulto.
El niño ya no amaba la Navidad, y pronto dejó de amar otras cosas. Definitivamente, se estaba haciendo mayor. Todo eso gustó mucho a los adultos. Ellos opinaron que era muy, muy inteligente.
El niño amó la Navidad porque fue niño.
26/12/06 a las 2:52
La Navidad dejó de serlo cuando los grandes almacenes la adquirierón y decidierón venderla con un lacito…y me di cuenta de ello.
27/12/06 a las 13:13
Pues yo aun sigo siendo un niño, pq me encanta la Navidad.
A pesar de las compras, se respira un aire alocado (incluso en calle como portal del Angel) que me gusta. Ver a la gente con sus abrigos y bufandas y cargado de regalos que no son para ellos… Yo no lo considero consumismo: en mi casa nunca hemos considerado q a mayor pasta, mejor regalo, sino un simple detalle ya nos vale.
En fin, ver a la familia, el ritual de las uvas, diseñar el Belen, … me quedo con el todo, no solo con lo estructamente religioso, nio lo estrictamente consumista.
27/12/06 a las 13:15
Para mí existe un punto de cinismo en la Navidad que no me puedo quitar de encima. Y que, naturalmente, de pequeño no veía…
28/12/06 a las 0:58
estic amb tu…
encara que em quedo amb la familia, la veritat que són unes festes on et retrobes amb ells i passes una bona estona amb ella
29/12/06 a las 20:11
se habla de cinismo en estos comentarios y a mí, así a bote pronto, solo se me ocurre decir que el cinismo y la hipocresía entán tan arraigados en la sociedad que aquél que no lo es en un cierto grado está tachado de papanatas, cursi, tontito, etc… en cantidad de círculos. Ójala todos fueramos un poco más tontitos de esta manera y menos listillos, que no inteligentes(…)
Para mí la Navidad es fiesta y familia. No estoy más solidario que en otra época del año (tampoco menos) y no quiero más a la gente que quiero, es imposible.
De motivos religiosos ni hablo.