Un día guay
2007
Te levantas, te regalas una ducha caliente, te vistes con esa camiseta que tanto te realza la cara y justo cuando enciendes la radio suena esa canción que tanto te gusta, olor a café que degustas delante de esos ojos, mmm, no hay nadie delante de ti en la cola del súper, das una vuelta en coche por esas calles tan especiales, con risas en el ambiente, paseas con el sol pegando en la cara, hueles a playa, y sientes en las manos y luego en la cara el tacto de la toalla recién lavada, y cierras los ojos estirado, con el sonido de las olas y un dedo meñique como único nexo con el mundo, y de repente corres, con una de esas tormentas de verano descargando risas, y un poco más tarde te ves en la cama escuchando la lluvia, y esa persona te dice de repente lo guapo que te ve, y sonríes, y te encanta ver como ríe, y encargas a tus dedos enredarse en su cabello, y te duermes, y te despiertas en medio de la noche y te das cuenta de que todavía te quedan horas por dormir…
Guardado en: Pensado
Tags: en primera persona, prosa

6/3/07 a las 13:44
La mayoría de días “solo” es un sueño… pero vale la pena luchar por que solo se cumpla una vez… o otra vez más y otra…
6/3/07 a las 13:52
A veces hasta merece la pena luchar porque, aun siendo sólo un sueño, se mantenga… Pero claro, no hay nada como la realidad…
6/3/07 a las 20:28
un amigo mío en los pocos momentod de lucidez siempre decía: corres tras un sueño, tropiezas con la realidad.