Lewis vs. Powell: los mejores saltos de la historia

8/3/07 Guardado en Visto |

El 30 de agosto de 1991 se disputo en el estadio Olímpico de Tokio la final masculina de salto de longitud de los campeonatos del mundo de atletismo. Dos participantes eran favoritos al título: Carl Lewis, apodado ‘Hijo del viento’, y Mike Powell, ambos estadounidenses. El primero, con 30 años cumplidos, llegaba a la cita, los terceros mundiales de la historia, con el honor de haber ganado la longitud de las dos primeras ediciones del evento (Helsinki ‘83 y Roma ‘87), además de estar en posesión de los dos últimos títulos olímpicos de la especialidad: Los Ángeles ‘84 y Seúl ‘88. Eso sin hablar de más medallas en 100 y 200 metros y en el relevo corto. Por su parte, Powell estaba únicamente centrado en la longitud y su mayor logro había sido la plata olímpica tres años antes, pero sin duda era el gran rival de Lewis. Durante aquella tarde tokiota se realizaron algunos de los mejores saltos de la historia. Seres humanos capaces de despegarse del suelo durante casi nueve metros, capaces de dejar a Bob Beamon en segundo plano.

Carl Lewis y Mike Powell

La competición empezó con Carl Lewis saltando unos magníficos 8.68, record de los campeonatos. Mike Powell empezó frío: 7.85. En el segundo intento ya se acercó, con 8.54, a su gran rival, pero entonces empezó el baile: tras un segundo salto nulo, Carl Lewis voló hasta los 8.83

Lástima del viento… Con más de dos metros por segundo de viento a favor, la IAAF, máximo organismo mundial del atletismo, no homologa ninguna plusmarca, aunque sí admite los registros para la competición. Así que con esos 8.83 Lewis parecía tener a mano el título de campeón del mundo. Powell no encontró respuesta en su tercer intento (8.29), ni tampoco en el cuarto, ya que su vuelo fue sancionado por los jueces:

El salto de Powell no valía, pero estaba claro que rondaba los 8.80, una marca de alto nivel que llevó a Lewis un paso más allá. Unos once centímetros más allá, para ser exactos…

¡8.91! Palabras mayores, sin duda. De nuevo invalidado como record por la excesiva velocidad del viento a favor, el vuelo de Lewis superaba los 8.90 de Bob Beamon en 1968 y, con dos saltos más por delante, le permitía reafirmarse en su papel de gran favorito. Pero, como diría Kevin Arnold, entonces sucedió…

El estadio explotó con los 8.95 de Mike Powell, una marca estratosférica sin apenas viento a favor (+0.3m/s) que, ahora sí, enterraba a Beamon… Lewis tuvo dos oportunidades para recuperar el trono, pero no pudo hacer nada. Se quedó en unos increíbles 8.87 y 8.84, y, como se puede ver en el vídeo, hizo sufrir a Powell hasta el final. No en vano, el ‘Hijo del viento’ era famoso por la calidad de sus últimos saltos y por ser especialista en remontar. Es más: logró los 8.87 con viento en contra y 16 años después esos dos saltos siguen siendo (sin contar el 8.95 de Powell) los mejores de la historia en condiciones legales de viento y a baja altitud.

Mike Powell, que en cuanto su rival acabó de saltar dio rienda suelta a su alegría abrazándose incluso a un incrédulo juez japonés que no podía sino reír, ponía fin así a la mítica imbatibilidad de Carl Lewis en el salto de longitud: diez años y 65 pruebas consecutivas sin abandonar el primer puesto. Se entiende así que no encajara precisamente bien la derrota…

Carl Lewis y Mike Powell

La tarde del 30 de agosto de 1991 fue, creo, la mejor de todos los tiempos para el salto de longitud. Y sucedió en una ciudad poco idónea, dada su altitud, para esta disciplina. Pero lo cierto es que cuando Lewis abrió fuego con los 8.68 de su primer salto, sólo tres atletas habían llegado más lejos en algún momento de la historia. Un rato después, aquél sería el peor salto de la tarde para el ‘Hijo del viento’ y sólo le valdría para conseguir la plata. Larry Myricks, bronce, se quedó en 8.42

Pero Lewis sí se llevó oro de Tokio. Y records mundiales. Se puede decir que ganó con relativa facilidad las pruebas de velocidad en las que participó: los 100m y el relevo 4×100. En esta disciplina, el equipo estadounidense paró el crono en 37.50, mientras que en el hectómetro Lewis protagonizó una de las mejores carreras de la historia (de nuevo), con un tiempo de 9.86, dos centésimas mejor que su compatriota Leroy Burrell. Cuatro corredores más bajaron de los diez segundos. Lo mejor para Lewis es que por primera vez batía el record mundial de los cien metros lisos ‘en directo’; la vez anterior había tenido que esperar a la descalificación de Ben Johnson…

Con 9 oros olímpicos y 8 títulos mundiales, Lewis es uno de los mejores atletas de todos los tiempos, aunque muchos consideran que desarrolló su carrera en el momento justo: antes de los masivos controles antidopaje. Como curiosidad, Lewis fue en su día seleccionado para dos de las grandes ligas de sus país en el año 84. Los Chicago Bulls le escogieron en el puesto 208 del draft de la NBA y los Dallas Cowboys, en la 12ª ronda del de la NFL. Naturalmente, nunca jugó en esos equipos. Su carácter queda resumido en lo que hizo durante el funeral de su padre. Puso en sus manos la medalla de oro de los 100 metros de Los Ángeles ‘84 para que lo enterraran con ella y le dijo a su madre que no se preocupara. Conseguiría otra

4 comentarios a la entrada “Lewis vs. Powell: los mejores saltos de la historia”

  1. joanda dice:

    m’ha agradat molt com ho has explicat… Jo crec que puc arribar a saltar 2 metres, jejeje

  2. Quiero saber qué es de este hombre ahora, ¿sigue vivo?

  3. Esta muy bien narrada esta competencia felicidades yo soy fan de lewis y powell y pedroso
    creo que han hecho muy buenos papeles como atletas y ami me gustaria ser como ellos hoy dia me encuentro compitiendo en pruebas de medio fondo
    mi entrenador dice que hay que esperar para poder saltar jeje apenas tengo 15 años pero bueno ..

  4. Laura claro que sigue vivo, ahora mismo tiene 48 años.

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