Justo antes de cerrar el año publiqué aquí mis propósitos para estos 365 días. Hoy Laura me ha hecho un balance a traición y me ha provocado un aterrizaje forzoso, cagüentodo… No, no voy tan bien como debiera. Así que me he repropuesto mis propósitos (¿se puede?) y voy a empezar por uno que depende enteramente de mí: hacer deporte.

Visto que entonces lo justifiqué “por una (casi) alarmante cuestión de salud”, y visto que no me ha funcionado, voy a convertirlo en un asunto de honor