Dos telones
5/9/07 Guardado en Pensado |
…y entonces la búsqueda, el primer cabeceo suave que coloca las cabezas y que en un gesto de cabritillo acaricia sin manos, seguido del parlamento y discurso de los ojos, entre suplicantes y decididos, entre la acción y la recepción, y la caída del pelo, calculada al milímetro por alguna fuerza oculta, y la boca y las cejas que van de la mano, en una mueca de todo y nada a la vez, en una condensación imposible de palabras que los dientes no saben dejar salir y las cejas no alcanzan a impedir, y luego los labios, los labios, LOS labios, capaces de transformar los meses en segundos y dinamitar fortalezas de precaución, más cálidos que un verano mediterráneo, más acogedores que la cama después de la lluvia, que una vuelta a casa, breves y largos a la vez como si fuesen dueños del tiempo, mullidos, suaves, tocados por la gracia de un ser superior que un día me enseñó tu cara…
Donde estés, somos libres
ahora sé que somos libres…
Manolo García / Mientras observo al afilador
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