Pues sí, danke schön es hasta el momento lo único que soy capaz de balbucear en alemán. Prometo aprender algo más en los cuatro días que voy a estar aquí. Magnífico anfitrión (aunque ya me haya ganado un Carcassone…), buena compañía que se avecina y clima no demasiado cruel. Das ist Ingolstadt!