El centro de la Tierra
25/10/07 Guardado en Pensado |
Era su última visita al centro de la Tierra. En realidad era consciente de que en un futuro muy próximo iba a tener que volver, pero, formalidades aparte, era la última vez que entraría allí con el corazón. Lo sabía.
Contempló los muros desnudos. Contempló la parca tecnología, antítesis del mundo exterior. Contempló las imperfecciones. Contempló las luces y las sombras. Contempló el mutismo que le rodeaba. Contempló las horas que faltaban en cada rincón, y el sudor, los suspiros y las manos que éstos escondían. Contempló el pesadísimo polvo que cubría los objetos no olvidados, pero abandonados. Contempló las arrugas en la cara de algo que no llegó a reconocer. Notó, en la nuca, miles de segundos pasando.
Recogió el corazón. Lo acarició, mal que bien, y le dijo algo inaudible al oído.
Y se fue.
25/10/07 a las 22:44
Creo que no hay absolutamente nada a comentar en este post, por eso lo hago…
¿Eres consciente de lo bien que escribes?
25/10/07 a las 22:59
Bonite…que es una mezcla de bonito y triste.
No sé porqué, pero me han venido dos cosas (bueno, muchas cosas, pero dos más grandes…teoría de conjuntos y tal).
Una: Pandora al Congo.
Dos: Cerrar puertas para abrir nuevas.
25/10/07 a las 23:54
Eso es un Madagascar, niña…
Marc: ¿Pandora al Congo?
26/10/07 a las 8:16
“Pandora al Congo” és un llibre del Piñol, el que va escriure “la Pell Freda”, jo però, vaig pensar més en el punt dos del Marc
Dani t’estem veient créixer com a escriptor des d’aquí… Segueix així figura, que això promet
28/10/07 a las 15:41
qué envidia me das, cabronazo!