Otoño
2008

Ya está aquí el otoño, esa mezcla de sensaciones. De repente recuerdas que existen las prendas de manga larga, que la ventana de la habitación se puede cerrar de noche, que las mañanas tardan en despertarse. Septiembre es un aviso, octubre una bofetada. La noche le pega al día un mordisco del que tardamos demasiado en recuperarnos, y la deprimente sensación de salir del curro a oscuras es el pan nuestro de cada tarde.
Pero el otoño también tiene sus cosas bonitas… Probad a caminar de hoja en hoja, oyendo ese crujido. Mmm… O sacad la bufanda del armario para enseñorearos un poco. Otoño es también el momento en que Barcelona se da un respiro, después de meses de ajetreo. Algo así como cuando las madres acaban de acostar al niño.
Otoño. Y yo con estos pelos…
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Tags: barcelona, en primera persona

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