
Hace un par de años que este blog no habla de fútbol. Reconozco que soy bastante ventajista con el tema: vibro como el que más cuando mis equipos (Real Oviedo y FC Barcelona, y por este orden) ganan, pero no me quita el sueño que pierdan. Y la verdad, llevaba mucho tiempo adormecido, posiblemente desde que la chispa de Ronaldinho se marchó vete a saber dónde. Es decir, bastante antes de que se fuera a Milan…
Pero este año es diferente. Este año, sí. Este año me vuelve el fútbol…
Hoy el Barça le ha metido cuatro al Bayern de Munich, quizá el equipo potencialmente más peligroso contra el que hemos jugado esta temporada. Y me explico. Hasta ahora, la verdad, no nos hemos cruzado con ningún coco. El Real Madrid vino al Camp Nou a mancharse el escudo, la Copa no nos ha cruzado con nadie relevante y la Champions, todos lo sabemos, acaba de empezar. Como seguro que dicen los que saben de fútbol, el verdadero nivel del Barça se verá en este tramo final. Con la visita al Bernabéu, con los últimas rondas europeas, con la final de Copa ante un equipo extraordinariamente motivado… De momento estamos respondiendo bien a todo: a la presión resultadista merengue, al rodillo mediático de la capital que se empeña en alargar la Liga, a un bache de resultados ante rivales significativos. Hoy, quizá, era la primera prueba de fuego, y se me antoja difícil un escenario mejor.
El Bayern, decía antes, es quizá el equipo potencialmente más peligroso contra el que hemos jugado esta temporada. El Barça era el gran favorito, pero sinceramente creo que sin las bajas de Lucio, Klose, Lahm, y Van Buyten, y el invento de Klinsmann de meter a Butt por Rensing, la cosa podría haber cambiado. Al menos hubieran aguantado mejor el arreón inicial y tenido más fe en algún contragolpe durante la primera mitad.
Pero seamos claros, no ha sido así. El Bayern ha jugado con lo que tenía, el Barça también, y durante 45 minutos de evangelización hemos triturado cualquier resistencia. Lo que más me gusta de hoy es tener bien claro que arriba estaban Henry, Eto’o y Messi, que un poco más atras estaba Iniesta, pero que seguramente mañana no tendré ni la más mínima idea acerca de la defensa. ¿Qué cuatro jugaban atrás? No lo sé, no los he visto. Bueno, corrijo: no los he mirado.
Lo único malo de este Barça es que acaba los partidos en la primera parte, y la segunda sobra. Guardiola, además, se entesta en hacer los cambios muy tarde, cosa que evita un lucimiento de 14 en lugar de 11. Ya me dirás si hoy no era oportuno sentar a Messi en el 60 para darle media hora a Bojan, o cambiar a Iniesta (que el de arriba nos lo cuide hasta final de temporada…) por quien sea en el descanso mismo. Oye, hablemos de Iniesta… Andresito también tiene, como el equipo, un solo defecto: es blanco. Esa similitud con el máximo rival es lo único negativo del que ahora mismo es, sin duda, el mejor jugador del mundo. Si Iniesta chutara un poco mejor anotaría el doble de goles y estoy convencido de que le quitaría mucho brillo a Messi, Eto’o y compañía. Pero es mejor así. Si Casillas decía aquello de “No soy galáctico, soy de Móstoles”, Iniesta responde con un aún mejor “Pues yo de Albacete”…
Y así están las cosas. A la Liga y a la Copa les falta el último remate; es hora de ponerse el babero y de centrarse en la Champions. De viajar a Munich con el mismo planteamiento que aquí para meter un gol rápido y obligar al Bayern a rendirse ante la perspectiva de tener que enchufarnos seis. De esperar luego al Chelsea en semis: el 1-3 de Anfield creo que deja poco lugar a la discusión. Y de, si pasamos, cruzar los dedos. No para ganar, eso ya es mucho pedir, sino para poder tener una preciosa final contra el Manchester. Creo que merecemos jugarnos esta Champions contra el mejor…
A mi me pasa lo mismo, hacía tiempo que no seguía el Barça de futbol como este año, que esperemos sea memorable. Iniesta es muy grande, casi nadie comenta que el único bache que ha tenido el Barça este año, fue precisamente con él lesionado. Y sí, Guardiola ha superado todas las expectativas, pero tampoco entiendo esta mania de dejar el partido sentenciado y no cambiar a nadie.
En fin, que ahora toca rematar la faena y conseguir el primer triplete de la historia… y si además el basquet gana su segunda Euroleague, será un año para enmarcar para el aficionado culé.
Joder qué comunión con el equipo. Está a punto de llamarte Alfredo Relaño (direcctor del As) para ofrecente el contrato de tu vida, jejejej.
Envidia merengue…
Si després del futbol que estem fent, aconseguim guanyar els tres títols, haurem gaudit del millor barça de la història, justament l’any que més futbol han fet per obert!!!
es de lo mejor le voy adecir a mis compañeros que la revicen