¿Te acuerdas de mí? Nos encontramos por primera vez hace años bajo el agua, en aquel andén esperando un tren. Qué ojos tras las gafas, casi se me acaba el oxígeno… ¿Te acuerdas de mí? Nos encontramos en el altar, al son de los acordes del Canon. Qué dos “Sí, quiero”, te juro que sonaron aún mejor que Pachelbel… ¿Te acuerdas de mí? Yo conducía… ¿Te acuerdas de mí? “Señor”, me dice el médico. “Señor, déjelo. No creo que pueda oír su voz…”

¡No ha habido suerte!