Hoy ha empezado mi periodo intervacacional, es decir, las cinco semanas y media entre los viajes a Tenerife (hecho) e Islandia (finales de agosto). Dos viajes bien diferentes: el primero podríamos decir que casi improvisado, con el único y sano propósito de desconectar. Un poco de playa, un poco de piscina, bastante fiesta y muchas risas. Ocho días cambiando el ordenador por el periódico, lo cual ha sido un auténtico placer, ni os podéis imaginar cuánto… El segundo, planeado desde hace varios meses, aunque aún le faltan pequeños detalles. Tenemos el alojamiento, tenemos coche y tenemos vídeos como éste:
Posiblemente, el viaje con mejor pinta de toda mi vida, y el primero con el que podré empezar a tachar nombres de mi lista de deseos: Canadá, Islandia, Japón y Nueva Zelanda. Y, como el amigo Marc, también el primero del que espero poder escribir algo serio.
Uy uy uyyy que pocos detalles del viaje a Tenerife… enga y estira esa lengua que sepamos lo que habéis hecho!!! jajaja.
Marujo…
No te olvides de que lo mejor de ese viaje será la compañía, jejee