Pues vale, igual tiene un carácter complicado, quizá es un fiestero, un egocéntrico, es posible que dinamite el vestuario y el verano que viene lo estemos vendiendo por la mitad… pero sólo pensar que puede meter un golito como éste:
36 kilos por Overmars, 35 por Saviola… ¡Bienvenido, Zlatan, has salido barato!