Family guy

Alguna vez he hablado aquí de papá. Pocas, y poco transparentes. Tampoco he sido muy extenso con mamá… aunque sí certero. Pero de quien nunca o casi nunca he hablado es de mis hermanos. Anna y Marc, Marc y Anna. Dos pre-adolescentes en plena etapa de descubrir el mundo. Quizá lo más grande que me ha pasado en la vida…

Mi hermana es la pequeña: a punto de cumplir 13 añazos. Estoy convencido de que tiene mucho de mi madre cuando era niña. Es extremadamente cariñosa, con un punto ingenuo que te hace partirte, soñadora, responsable, muy creativa. Una persona a la que adoras, sí o sí. Mi hermano es dos años mayor, así que con 15 se puede decir que es prácticamente una personita. Está en esa edad en que absorbes con rapidez todo lo que ves. Es un chaval muy inteligente, tremendamente intuitivo y curioso, y casi tan responsable como su hermana. Aunque él se ha quedado con la parte analítica de la herencia genética. Sigue siendo muy familiar, cosa que posiblemente esté a punto de cambiar.

Dentro de poco empezarán a vivir cosas muy nuevas. Su primer beso, su primera gran bronca con los hasta ahora idolatrados padres, sus primeras mentiras, su primer trabajo, sus primeras lágrimas en silencio, sus primeras borracheras, sus primeros viajes… Seguramente porque me convertí en hermano mayor bastante tarde me falte un poco la noción de ser realmente hermano mayor. Ahora que los dos encaran esta etapa, que dejan la niñez, me pregunto cómo afectará eso a nuestra relación. Supongo que cuesta hacerse a la idea de que un buen día esos mocos que no levantaban dos palmos del suelo son casi adultos…

3 comentarios en “Family guy

  1. Cada cas és diferent, però per experiència pròpia, quan els vegis com adults, i reconeguis en algun gest seu o en alguna cosa que fagi o digui l’herència del seu germà gran, et sentiràs realment molt orgullós d’haver estat part de la creació d’aquella gran persona.

    Hi haurà potser més “amagos” de bronca, perquè voldran reclamar en algun moment en què te n’oblidis, la seva condició adulta, i possiblement el carinyo que abans es feia més físic, es tornarà visual.

    Però sempre hi haurà aquella mirada de complicitat, aquella paraula vostra, o aquell cop per sobre la taula amb la que et seguirà dient que no obliuda aquell temps en què tu també has estat el seu ídol, i que d’alguna manera, et segueix admirant i necessitant…

    Suposo que la relació amb germana amb els que t’emportes uns quants anys pot ser així, o tot el contrari, nul·la… i e sap greu per els que opten amb la segona opció, perquè el millor regal que mai m’han pogut fer els meus pares, són mons germans

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>