
…y como la idea era hablar de Manel, de su segundo disco, pues aquí estamos. He esperado oportunamente a verlos en concierto, un directo que no me ha acabado de cautivar al 100%. La verdad es que suenan muy bien. Suplen con nota las carencias de contar con un máximo de cuatro o cinco instrumentos (lo que en canciones como Aniversari se paga), tienen química entre ellos y cierta gracia para conducir el hilo entre canción y canción, pero… Pero hay un pero, y no sé muy bien cuál es. Quizá es que son demasiado perfectos, demasiado asépticos, y están demasiado quietos, como ateridos, posiblemente masticando aún lo que supone llegar hasta donde han llegado, tan rápido.
Con el Romea como cancha, Manel tocaron todo su nuevo disco, las diez de 10 milles per veure una bona armadura. Un disco con dos canciones supremas, Benvolgut (Xicots, aneu fent lloc, que estem esperant) y El Miquel i l’Olga tornen (Ai, Verge Santa del Roser, volem el just per viure bé!); y al menos cuatro más buenísimas: La cançó del soldadet (i en tocar-se-la li queda tot el braç tacat de sang), Criticarem les noves modes de pentinats (abraçadet a una dona a qui quasi no hauré explicat qui ets), Flor groga (quan jo creia en tu) y La bola de cristall (Va, assumim-ho, els dies bons gairebé som invencibles!). Ah, y con la de momento única canción prescindible del grupo, al menos en mi opinión: Deixa-la, Toni, deixa-la. Por desgracia, parece ser que será la que usen para cerrar sus conciertos.
Respecto al concierto, empezó genial con El Miquel i l’Olga tornen, y siguió arriba con La bola de cristall, que a decir verdad no sonó del todo bien en directo. Tercera etapa para El gran salt y primer discurso de Guillem, que se hartó de dar las gracias a todos por todo. Después rescataron a sus benditos profesores con Pla quinquennal y volvieron rápidamente al presente vía Boomerang antes de sacar a pasar al quinto manel, el ukelele. Con él llegaron Dona estrangera y una estupenda En la que el Bernat se’t troba. Y un gran speech para introducir la maravillosa La cançó del soldadet con referencias a la mítica Big mediante. El batería hacía de Tom Hanks…
Más: Flor groga, irregular Aniversari y las niñas bonitas de la noche, que no podían ser otras que Al mar!, Ai, Dolors (impresionante en directo, con ese final alargado…) y Benvolgut. Quizá sus tres mejores canciones. Ya en los bises llegaron Criticarem les noves modes de pentinats, la pulpera La gent normal, Captatio benevolentiae y Deixa-la, Toni, deixa-la. Un final en descenso después de las tres joyas encadenadas…
Lo dicho: gran concierto, pero. Por suerte, hay verano y gira por delante para quitarse el ligero mal sabor de boca.