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Es lo bueno de Andrés, que siempre está incompleto, que nunca acaba…

El otro día, harto de mi piratería, me compré el recién lanzado boxset de Obras incompletas: 6 CD’s, 2 DVD’s con casi cuatro horas de material, y un libreto de lujo con 184 páginas de letras, ilustraciones, fotografías y comentarios de Andrés y compañía. Un caprichito… Tengo cuatro cantantes favoritos, cuatro apóstoles: Joaquín, Jorge, Manolo y Andrés. A mucha gente le parecerán iguales, pero a mí me gustan precisamente por lo diferentes que son. Andrelo ha escrito Los aviones, Paloma y La parte de adelante, canciones que jamás podrían haber hecho ninguno de los tres. Ni nadie más en el mundo…
Por cierto, y aunque no venga del todo a cuento: en la última semana han muerto Mario Benedetti y Antonio Vega. No hace tanto se nos fue Rubianes… vaya mierda, ¿no?
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Miércoles Andrés, viernes Manolo. No suelo ser animal de conciertos, porque sólo los disfruto si conozco la gran mayoría de las canciones, así que dos en una semana es una gran noticia…

Calamaro tocaba en Razzmatazz, lo que acabo siendo un pequeño inconveniente: mucho calor, acústica normalita. Quitando eso, el tío sabe lo que hace y se cascó un concierto impresionante, con temas de La lengua popular pero echando mano a bazas antiguas, tanto de su etapa en solitario como de Los Rodríguez. Por desgracia no recuerdo ni la mitad de lo que tocó; sí sé que se salió con Los aviones, con El día de la mujer mundial, con Estadio Azteca, con Flaca… y, por supuesto, con Paloma. Con Paloma cerró la noche de la mejor manera posible, guardándose en el bolsillo la cajita de cianuro.
Por cierto… ¿sabéis quién estaba en el concierto de Andrés? Manolo…

Manolo jugó al revés que Andrés. Vino a presentar el disco a conciencia y tocó casi todas las canciones. Lógico, pero una lástima porque creo que este último es el menos bueno de sus trabajos en solitario, y creo que no soy el único que lo creo. El concierto estuvo apagadillo durante la primera media hora larga, casi durante la primera hora, pero luego arrancó y se pasó de frenada. Sin abusar de El último de la fila (juraría que sólo cayeron El loco de la calle, Insurrección y otra más, dos a lo sumo…), Manolo alargó hasta casi dos horas y media el show, con las joyas de Arena en los bolsillos y Nunca el tiempo es perdido. El escenario (recinto Fòrum) era inmejorable por la acústica, por ser al aire libre y por las barras (de bar) a las que Manolín se subió para cantar un trozo de A San Fernando. Delirio… Me faltó un Prendí la flor, o un Carbón y ramas secas, pero aún así fue un gran concierto.
Ahí va un vídeo de los dos monstruos: AC y MG.
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Calamaro, 5 minutos más, La lengua popular, y tal…
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Me preguntaba Laura hace unos días que qué tal el último de Calamaro, y yo le decía que “psé”. Error, claro error. Ahora que le he dado un par de vueltas al disco (en casa, en la calle, en el metro, en el trabajo…), puedo decir que es lo mejor de Andrés desde Honestidad brutal. Lo maravilloso de Calamaro es que nunca le acabas de pillar el truco, nunca tiene el mismo patrón para hacer canciones. Eso supuso que no me encantara El palacio de las flores, que aunque sí tiene joyitas (Rosemary, Contigo aprendí, El compositor no se detiene…), es menor. Vamos con un repasito a La lengua popular:
- Los chicos: caña para empezar, un rollito hooligan pero semitétrico en el fondo dedicado a los que faltan [**]
- Carnaval de Brasil: Calamaro le canta a sus musas; bien hecho, la verdad es que ellas se han portado, así que qué menos que dedicarles unos versos… me gusta especialmente la música en el estribillo [***]
- Cinco minutos más (minibar): Posiblemente, la mejor del disco, impagable videoclip incluido; …tengo cada insensatez / y me puedo equivocar / si pudiera mataría por 5 minutos más / tengo abierto el minibar y cerrado el corazón…, ¡toma ya! [*****]
- Soy tuyo: Canción de amor positivo (no es que sea especialmente frecuente), sencilla y muy agradable [***]
- Mi gin tonic: Más que una canción, una historia, es una especie de sucesión de imágenes… me gusta mucho, sobre todo por la música y los trenes [****]
- La espuma de las orillas: Supongo que no le acabo de pillar la idea, y aunque es una de las canciones en que primero me fijé, la verdad es que se ha deshinchado [***]
- Cada una de tus cosas: Preciosa… Todos los días / todos los segundos / infinitamente / la alegría de vivir / el sentido que da la vida vivir contigo / en el cielo, en el suelo, en cada una de tus cosas… [****]
- Comedor piquetero: ¿Costumbrismo puro? No sobra, no mata [**]
- Sexy & barrigón: Autorretrato; la primera vez que oí hablar de ella, en una entrevista, me llamó la atención porque AC decía que había pedido ayuda a sus habituales (Urrutia, Sabina…), y que el Joaqui le había mandado una canción demasiado buena para usarla… ésta no está mal, pero tampoco mucho más allá de la mención a Homer y el ritmo canalla: divertida [**]
- De orgullo y de miedo: Lo mejor, el título… [**]
- La mitad del amor: Será grande en concierto, porque me da que pasará a habitual en sus recitales [**]
- Mi Cobain (superjoint): No me gusta…
[*]
Por cierto, Pablo lo ha colgado aquí, pero no te lo bajes, eh…

Creo que Sabina es el mejor narrador vivo en lengua castellana, y considero a Calamaro el mejor músico en castellano de los últimos quince años. Pero si yo pudiera ser alguien, sería Manolo García…
Vaya por delante… que esto intentará ser una guía de escucha. Una especie de mapa del tesoro con más de una ‘x’, en concreto una por cada canción de Manolo (en este caso) que merezca la pena escuchar una y otra vez. Evidentemente, esto está basado en mi opinión personal, con lo cual puede ser una auténtica mierda, o no.
Dice la Wikipedia que Manolo nació en el Poblenou de Barcelona en agosto del 55. Parece ser que en realidad es de Albacete, aunque en realidad qué más da, porque como él mismo dice en Como un burro amarrado en la puerta del baile, sóc de Barcelona i em moro de calor…
La verdad es que el primer mérito de Manolo García es, precisamente, su nombre artístico. Llamarte Manuel García García-Pérez no sólo no te distingue especialmente de millares de tus compatriotas, sino que seguramente te empuja a buscarte un buen pseudónimo a la hora de lanzar tu carrera en solitario. Claro que después de formar parte de Los burros y de ser durante tantos años El último de la fila, a Manolo no parece importarle demasiado el marketing…
De su primera formación, Los rápidos, a la segunda, Los burros, hay un cambio fundamental: la presencia de Quimi Portet. El sonido sin él no deja de ser un pop-rock sin excesiva personalidad, mientras que en Los burros no sólo se nota un cambio en la música sino también en la extravagancia de las letras. La canción más conocida de esta etapa es Huesos, de la que merece mucho la pena escuchar además una versión, más psicodélica, incluida (diría) en Jamón de burro, el segundo y último disco… antes de El último. Bonus tracks: Te quiero bastante, una canción de amor al 99%, y Moscas aulladoras, perros silenciosos, la más manolo de todas.
La etapa en la que forma dúo con Quimi Portet es la más fructífera. Bajo el techo de El último, Manolo firma canciones enormes y gesta la semilla para otras, quizá aún más grandes, que vendrán en su carrera en solitario. Pero es innegable que la herencia Portet es un hecho en su música. El último de la fila publicó siete señores discos entre Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana (1985) y La rebelión de los hombres rana (1995). El repaso de canciones, claro, es largo y agradable…
Cuando la pobreza… nos regala sobre todo la tristísima Querida Milagros (Querida Milagros, llevo seis días aquí / Te echo de menos, no puedo vivir sin ti…), la historia del soldado Adrián. Aunque para letra, El loco de la calle:
Si tú te vas, mi casa voy a quemar
(…)
Paso al loco de la calle,
paso al ansia de vivir
(…)
Desde que tu te has ido, se ríe de mí la soledad,
te espero en los caminos y te confundo a todas horas…
Mientras estoy perdido los niños me han dicho que lloras,
y solo sé que no puedo estar,
si tú te vas, mi casa voy a quemar…
De Enemigos de lo ajeno destacan la icónica Insurrección, popularizada también por la voz de Miguel Ríos, y la testamental Aviones plateados. Con lo mejor de ambos discos se regrabaron algunos temas para lanzar Nuevas mezclas en 1987.
En el 88 toca Como la cabeza al sombrero, un disco quizá musicalmente más plano que los anteriores. Hay dos temas muy buenos: Sara (“Sara, Sara, dulce Sara…“) y Ya no danzo al son de los tambores, y un tercer tema realmente superior: A veces se enciende…
A veces se enciende, a veces se apaga
la llama sagrada que tú y yo conocemos
(…)
Vamos a querernos mi pequeño amor como tú y yo sabemos…
Vamos a querernos mi pequeño amor como tú y yo sabemos…
Estaremos juntos mientras cada minuto
que pasemos separados sea para sufrir…
Nuevo pequeño catálogo de seres y estares es un salto de discográfica (EMI), de década (1990) y de sonido: ahora los ritmos son mucho más propios, más marca de la casa. Quizá sea el mejor disco del grupo, aunque ya sabemos que eso es mucho decir. Músico loco es una buena canción con un mensaje valiente: la irremisibilidad que a veces tiene el amor (Volveré a por ti, y tú lo sabes muy bien, es lo que hay, es lo que hay…). Andar hacia los pozos no quita la sed es musicalmente complicada de digerir, pero su letra merece una oportunidad, mientras que con Beatus ille pasa al revés. Claro, es que es instrumental… La segunda mitad del disco tiene canciones preciosas e inevitables en la discografía del grupo. Cuando el mar te tenga es un ejemplo de eso que Manolo sabe hacer a las mil maravillas: fusionar a los protagonistas de la canción con los elementos de la naturaleza. Y digo Manolo porque es algo que ha sabido seguir haciendo en su carrera en solitario.
El disco sigue con la imprescindible A jazmín, un tema que a toda chica le gustaría que le hubiesen escrito. Barrio triste es, casi diría, una canción anti-último, porque aunque tiene toques de extravagancia es bastante más realista y urbana de lo que suele ser habitual. Pero su mensaje es lo bastante bonito como para tenerla en cuenta, lo mismo que la historia que narra Sucedió en la antigüedad. Cierra la lista de letras maravillosas la Canción de cuna 823, unos versos que deberíamos tener a mano para que alguien nos los leyera, antes de dormir, esos días en que las cosas no han salido bien…
Duerme mi bien
y suéñate a ti,
no pienses más,
abandónate.
Quizá mañana
sea otro día,
eso nos dicen
desde hace tiempo.
Sal de la noche,
sal de la vida,
sal de los mares,
agua bendita.
Duerme mi bien,
y suéñame a mí,
besándote,
y durmiéndome.
Quizás mañana sea otro día…
El penúltimo de El último se llama Astronomía razonable. Empieza con El que canta su mal espanta, un ritmo canalla con frases canallas. Sigue con Lápiz y tinta, una pincelada de angustia (Que los días se van, río son…) o de realidad, según el día, lo mismo que sucede con Hierbas de Asia. Como un burro amarrado en la puerta del baile es un himno, una canción sin más historia que su genial música y su inocente pero cantable letra. Un oasis.
El tema que da título al disco, Astronomía razonable, y la versión con letra de Mar antiguo son dos joyas musicales de letra quizá menor, pero imprescindibles en el disco. El Mar antiguo instrumental también lo es, y cierra el disco antes de que Hagámoslo se convierta en todo un descubrimiento, una historia casi más sabiniana que otra cosa, una canción gamberra y divertida…
La rebelión de los hombres rana finiquita en 1995 la trayectoria conjunta de Manolo con Quimi. Sin llaves y Pedir tu mano son lo mejor del disco, que creo que baja el listón respecto a los dos anteriores, aunque contiene una de las mejores canciones instrumentales que he oído: Illetes.
En 1998, Manolo saca al mercado su primer disco en solitario: Arena en los bolsillos. Sinceramente, es uno de los mejores que he oído nunca, una inmensa recopilación de canciones para todos los gustos… siempre dentro del sonido Manolo, claro.
Abre el disco Prefiero el trapecio, un canto pop a los desheredados, a los perdedores. Me gusta porque es valiente. Es poco, eso sí, en comparación al gigantismo de Carbón y ramas secas, una de las mejores canciones del pop español, uno de los temas, de largo, que mejor define a Manolo. Ése al que más de una vez no logramos entender, al que nos cuesta descifrar, el que es capaz de crear imágenes y ritmos como esto:
Nana del marinero nudo de antojos
que nadie te amará tanto como yo
si ahora pudiese estar mirando tus ojos
iba a estar escribiendo aquí esta canción…
Sigo: Del bosque de tu alegría es una canción de AMOR, con las mayúsculas más grandes que te puedas imaginar. Y Pájaros de barro, con o sin letra, es la composición más emocionante del disco:
Ya no subo la cuesta que me lleva a tu casa,
ya no duerme mi perro junto a tu candela…
A quien tanto he querido y Zapatero son amor en estado puro: Que no hay nada más, que no hay nada más mientras nuestros labios se quieran besar…. Y A San Fernando, un ratito a pie y otro caminando es el toque más guitarrero, preludio de otras joyitas como La llanura o La sombra de una palmera. Simplemente, Arena es un disco para escuchar entero… Antes de cerrarlo, Manolo revisita sus dos mejores temas: una versión 2 de Carbón y ramas secas y la instrumental de Pájaros de barro. Tremendas…
Si Arena es el mejor trabajo de Manolo, Nunca el tiempo es perdido (2001) casi le podría pisar los talones. Empieza con una tremenda Sin que sepas de mí, una entrega de llaves con condiciones, una canción de amor pasado… Rosa de Alejandría nos lleva al Manolo medieval, al creador de imágenes, a la música que acuna. Somos levedad es lo fugaz de la vida y de algún amor, veranos sin sol, caminar sin parar, sólo pasando… Con los hombres azules es la bofetada mejor (d)escrita, un golpe sobre la mesa y una patada al pasado que más duele (Y es tan honda la nostalgia que hoy siento…). Todas, todas las canciones de este disco tienen un gran toque melancólico, sea en la música, sea en la letra.
Vendrán días es una solicitud de piedad y un canto a la esperanza de un mañana ¿mejor? (…que hoy necesito besar otros labios creyendo que beso tus labios…), y opuesta a ella está el tema que da título a todo, Nunca el tiempo es perdido: Si tú regresas las mañanas se visten de alegres canciones, dice… Aunque lo mejor está por llegar: Prendí la flor
Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
En tus besos serios, fieros,
prendí la flor y en mis dedos
sentí que todo marchita,
que todo se nos escapa
como los trigales lentos,
lentamente hacia el olvido,
lentamente, sin remedio…
No pasa el tiempo desde que te marchaste,
no hay meses ni años en el calendario.
Soy como el árbol volcado
que no acaba de secarse,
un tango arrabalero y dulce,
tan dulce como la melaza…
Quiero, mi vida, escribirte,
quizá para recordarte
que el amor sólo es entrega
y que a veces oro es
lo que junto a ti reluce…
Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
Un tango pendenciero y triste
quisiera amor escribirte,
como una noche de farra,
como un amanecer
en una cama extraña.
Tango de la lejanía,
del amor de un solo bando,
lo que sentí junto a ti
jamás lo sentiré en otros brazos…
Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
La mejor canción del disco, sin duda, porque tanto la letra como la música desbordan lo decible…
El último trabajo de Manolo, hasta ahora, es Para que no se duerman mis sentidos, publicado en 2004. Es, para mi gusto, inferior a los dos anteriores, pero tiene más de una canción imprescindible. Empezando por Una tarde de sol, el tema más amable y generoso que uno se pueda echar a la cara…
Te busco entre la gente de las plazas
te busco en las calles de ciudades que ya no recuerdas
te busco en el perfume de mujeres que pasan,
en los silencios que crecen cuando ellas no hablan
te guardo una tarde de sol por si la quieres,
ése es un tesoro que nadie podrá arrebatarte
te guardo una mirada risueña que nada pretende
te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses…
Para que no se duerman mis sentidos es una canción de palabras que crean imágenes, con un ritmo hipnotizador, muy similar a Niña Candela, tan urbana a su manera como Una tarde de sol, radiante, quizá la mejor de todas las que se reúnen en esta ocasión… Cierran el recuento Éramos, melancolía en esencia, una canción que explica la faceta pictórica de Manolo, y La atunara, una instrumental.
Genio discreto, nervio en el escenario, silencio los más días pero terremoto cuando quiere (un millón de copias despachadas de Arena en los bolsillos lo dicen todo)… Manolo García es amante de los bonus tracks y las rarezas, de manera que circulan por ahí interesantes versiones de algunas de sus canciones. Yo de regalo os dejo con este vídeo, en el que canta junto a Los secretos un par de temas (Y no amanece + Ojos de gata) y me parece precioso:
[youtube EopQN6XXHEU]
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Dos pájaros de un tiro, 2 son multitud.
Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat, Fito Cabrales y Andrés Calamaro.
Los cuatro salen de gira este verano respectivamente emparejados.
Ufff…
Sabina sale de paseo otra vez este verano. El año pasado nos vimos en el Sant Jordi, en un día para no olvidar, que diría Andrés. Ahora el Joaqui viene con Serrat de la mano: Dos pájaros de un tiro. Las fechas más jugosas para los barceloneses son el 2 de julio (Terrassa) y el 4 de octubre, de nuevo en el Sant Jordi. Calamaro y Fito también se van de parranda: 2 son multitud. La cita aquí está clara, será el 28 de julio.

No sé cuál de los dos conciertos me gustará más. Siempre digo que Sabina está por encima de todo, pero también es cierto que apenas conozco a Serrat. En cambio, Fito y Andrés forman una señora pareja. Ojalá Calamaro mezcle sus propias canciones con las de la época de Los Rodríguez. Aunque haga lo que haga, sigue siendo el mejor músico en lengua castellana del mundo. Fito es el último descubrimiento de los tres, pero se complementa a la perfección: de Sabina me quedo con las letras, de Fito con la música, y de Calamaro con la combinación de ambas.
Nunca hay un adiós total
entre dos ñieris
siempre es un ‘nos volveremos a ver’
en algún lugar del tiempoNo hay olvido cuando existe
la amistad y el respeto
el recuerdo de momentos entrañables
alegrías y secretosNos volveremos a ver
porque siempre hay un regreso
por eso contá con eso
pongo mi mano en el fuego por vos(…)
Andrés Calamaro / Nos volveremos a ver
Aquellos besos que ya no vuelven
convierten mi vida en algo raro
tus besos eran mi faro
la única luz que guiaba mi rumbo
en la oscuridad del mar
y la tormenta
no existe nada igual
que aquellos besos míos
tus besosAquellos besos tan dulces
como aquellos besos nuestros
que son del color de tu ropa interior
siempre me volvieron loco de amor
gracias Jaime por la frase
y apurarme una sonrisa
no se pude creer
donde hubo amor queda brisa, ceniza
no sé si enterarte de mi pena, penita, pena
o si te va a dar más rabia
o ni siquiera me dedicas esoCómo me puedo sentir cuando sé
que no voy a encontrar una chica igual
a mi otra mitad
la otra dueña de aquellos besos
que eran mi descanso
mi fantasía sexual
las ganas de volver a casa
a encontrar todo igual
aquellos besos míos
tus besos…Aquellos besos que ya no vuelven
convierten mi vida en algo raro
tus besos eran mi único faro
mi única luz
no sé si enterarte de mi pena, penita, pena
o si te va a dar más rabia
o ni siquiera me dedicas eso
un beso de aquellos besos
un beso de aquellos, aquellos besos
un beso de aquellos besos
un beso de aquellos, aquellos besos…Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.
Andrés Calamaro / Aquellos besos
Memes, esas criaturas amadas y odiadas por igual entre los blogueadores del mundo mundial… Yo recupero éste de aquí gracias a un comentario hecho en este blog.
1. Un libro ‘Ensayo sobre la ceguera’, José Saramago
2. Una frase “Dos pupilas que me tratan bien”
3. Un lugar Las calles estrechas del Gótico y del Raval, las Ramblas, el Portal del Ángel, el Zurich, Portaferrisa… Sí, Barcelona…
4. Una canción Incapaz de escoger una sola. Sería de Sabina, y si no de Calamaro, y si no de Jarabe, y si no sería ‘No woman no cry’…
5. Un color Quizá, y sólo quizá, el blanco
6. Un aroma (y no el del café) Hierba mojada post-tormenta
7. Una manía Quitarme el reloj de la muñeca cuando me siento
8. Una prenda Camiseta, siempre
9. Una hora del día Cualquiera de las últimas
10. Una ciudad Casi todas en las que he estado, no son demasiadas…
11. Una estación del año Finales de primavera
12. Un cuento Mi padre me leía ‘El hobbit’ y me contaba el cuento de la buena pipa
13. Una comida Cuando me apetece de verdad una BigMac, me apetece. Es muy poco popular, lo sé…
14. Una bebida Coca-cola, por favor
15. Un postre Helado
16. Un complemento que no falta Ninguno, puedo prescindir de cualquiera
17. Una mascota Ninguna, ninguna
18. Una meta Envejecer feliz
19. Un post preferido de cualqier otro blog Leo muy pocos blogs… prometo buscarlo
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Gracias por un “sí”
gracias por dar todo
gracias por reír
gracias por el cómoGracias por Jorge, Manolo, Andrés…
gracias por el uno
gracias por Fornells
gracias por el nueve
gracias cuando llueve
gracias cuando nieveGracias por la piel
gracias por la ilu
gracias por saber
gracias por cederGracias por las manos, la boca, los besos
gracias por las tardes, la fe, los excesos
gracias por los techos
gracias por el tiempo perdido en perderloMerci por pensar
thank you por parar
gracias por la vida
gracias de por vida…