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Pues menudo negocio… gran peli que, por cierto, tengo pendiente revisionar en breve, así que la comentaremos aquí y ampliaremos un poco este post, que ha quedado un poco cojo, ¿no?
Vía :: Microsiervos

Tras un naufragio, llegas exhausto a una remota isla del Pacífico donde te captura una tribu indígena y amenazan con comerte si no adivinas cual de estas figuras se llama, en su lengua, booba y cuál kiki. ¿Qué respondes?
Selecciona el texto de este párrafo con el mouse para leer la solución -> la figura de la izquierda es kiki y la de la derecha es booba
¿Has conseguido salvarte? Entre el 95% y el 98% de la gente lo logra, ya que asignan el nombre kiki a la figura angular naranja y booba a la figura redondeada violeta. Esta especie de test es un experimento psicológico ideado por Wolfgang Köhler, y está relacionado con la sinestesia: pretende demostrar que el ser humano no asigna los sonidos (palabras) a los objetos arbitrariamente. Es decir, que la inmensa mayoría de la gente acierta el test porque tiende a relacionar la forma redondeada violeta con el movimiento de la boca al producir los sonidos necesario para decir booba, ya que los labios forman una figura redondeada para producir el sonido. Por contra, la angulosidad de la figura violeta se corresponde con la angulosidad de la palabra kiki. También influye (y esto lo supongo yo) que la representación gráfica de ambas palabras, booba y kiki, se apareja clara y respectivamente con formas redondas y angulosas. ¿Se podría decir entonces que las letras tienen la forma de los sonidos a los que representan?
¿Alguna vez os he hablado de mi padre? No creo. Papá siempre dice (en realidad sólo se lo he escuchado un par de veces…) que hemos venido a esta vida a aprender. Creo que no tiene muy claro qué debemos aprender, aunque también creo que da lo mismo; de lo que se trata es de la experiencia.
¿Alguna vez os habéis planteado cómo sería todo sin nada? Si no hubiera nada en ningún sitio, si todo estuviera vacío, sin tierra, sin agua, sin planetas, sin estrellas ni materia oscura ni nada. ¿Podemos pensar eso, alcanzar ese concepto de vacuidad? ¿Es nuestro cerebro capaz de generar esa idea de nada? Yo lo intento y siempre escapo hacia la realidad con la misma frase: “No tendría sentido”. Es decir, para mí no tendría sentido una realidad sin nadie que pudiera captarla, aprenderla. Eso significa que lo que construye este mundo es la capacidad para concebirlo.
Aprender y concebir.
¡Hola mundo!, hola, hola-hola-hola, un saludo al respetable, hola mundo-mundano, hola MundoReal™, hola holita… Después de tanta Luna, de estar tanto en la Luna, ¿no merece un post la Tierra? Valgan estos datos curiosos, sobre el planeta en sí y los seres que lo habitamos…

a) Aunque desde el siglo II es, en mayor o menor medida, comúnmente aceptado que la Tierra es esférica, los miembros de la Flat Earth Society afirman que es plana, y que en realidad vivimos en un disco que tiene como punto central el Polo Norte. Según este modelo, con ciertas reminiscencias de Show de Truman, el fin del mundo es un muro de hielo de 45 metros (ni 40 ni 50) de alto que nos rodea. Como prueba de peso, esgrimen que las propias Naciones Unidas lucen el mapa real de la Tierra en su bandera.
b) Asia es el continente con el punto más alto (Monte Everest, Nepal – Tíbet, 8.848 metros) y más bajo del planeta (orilla del Mar Muerto, Israel – Jordania, -411 metros)
c) La falla de San Andrés, al suroeste de los Estados Unidos, corre de norte a sur deslizándose a una velocidad de 2 cinco centímetros por año, con lo que la ciudad de Los Ángeles se está moviendo hacia San Francisco. Por lo tanto, L.A. será un barrio de la ciudad del Golden Gate dentro de unos… 15 millones de años.
d) Cada día se gastan, aproximadamente, un billón y medio de litros agua en el mundo.

Cuando era más joven escuchaba un precioso programa de radio: La Gramola, en M80. Lo recuerdo como una época muy bonita… El mecanismo era muy sencillo: petición de un oyente a través de carta, mail, contestador automático… y el amigo Joaquín Guzmán que ponía la canción en cuestión. Algo parecido me gustaría hacer a mí, de vez en cuando, en este blog: atender peticiones. Como en el programa las canciones eran solicitadas a la gramola (y ella respondía con aquello de Bienvenido a La Gramola, ésta es tu elección) a cambio de una moneda, yo he creado la categoría (tag, mejor dicho) ‘monedas‘. Monedas que deberán ser vuestras…
Hace muchos, muchos años, una especie de planeta chocó contra la Tierra (o lo que por aquel entonces aún era más bien un embrión de la Tierra) y del cristo que ser armó salieron dos cuerpos celestes: la futura Tierra y la futura Luna. Una pareja de baile bastante bien avenida, la verdad. Ésta es la explicación más aceptada hoy en día para dar sentido al origen de los dos únicos astros que el ser humano ha pisado. También se cree, de forma más segura, que durante cientos de millones de años la Luna ha estado alejándose lentamente de la Tierra, y de hecho lo sigue haciendo: cada año estamos 38 milímetros más lejos de las pisadas de Tintín y Neil Armstrong.
Una de las cosas más peculiares de la Luna, y de su relación con la Tierra, es que siempre vemos su misma cara, un mismo hemisferio. Así como no sucede lo mismo con el binomio Tierra-Sol (de otra manera no existirían los días y las noches), en el caso de nuestro satélite nos va a ser imposible, desde aquí, ver qué hay en aproximadamente el 41% de su territorio. Ese casi mitad de Luna es lo que se conoce, claro, como su cara oculta. De hecho, lo fue hasta los años 50…
En octubre de 1959, la nave soviética Luna 3 logró captar las primeras imágenes de la cara esquiva de nuestro satélite, y posteriormente Frank Borman, James Lovell y William Anders se convirtieron en los primeros hombres en ver, a finales de 1968, el hemisferio oculto con sus propios ojos a bordo del Apollo 8. Lovell sería después parte de la tripulación del famoso Apollo 13 (Tom Hanks, para más señas).
Al tema: ¿por qué siempre vemos la misma cara de la Luna? La razón está en las particularidades de la órbita lunar, forjada a base de años de relación con la Tierra. Así como nuestro planeta tarda 365 días en dar una vuelta al Sol y 24 horas en rotar sobre sí mismo, la Luna cuadra esas dos cifras: completa su movimiento rotación en el mismo tiempo que emplea en llevar a cabo su traslación alrededor de la Tierra. En otras palabras (supongo que mal dichas), que un año en la Luna dura lo mismo que un día.
¿Y eso qué tiene que ver? Arriba los puños. La izquierda es el Sol, la derecha la Tierra. Con el Sol quieto, la Tierra gira despacio a su alrededor, pero deprisa sobre sí misma (qué difícil es rotar un puño, coñe…) porque tiene que dar 365 vueltas antes de llegar al punto de partida. Si ahora la izquierda es la Tierra y la derecha la Luna, la cosa cambia: la Luna va más despacio en su rotación (sólo necesita dar una vuelta sobre su eje mientras da otra alrededor de la Tierra) y, oh maravilla, siempre está mirando a la Tierra. Para más claridad, dibujito al canto. En teoría, pues, deberíamos ver justamente la mitad de la Luna, pero podemos apreciar un poco más (ese 59% de antes) gracias a las libraciones. Este fenómeno de rotación sincronizada no es nada exclusivo de la pareja Tierra-Luna. Otros dúos en el propio Sistema Solar son Mercurio y el Sol, Marte con sus satélites Phobos y Deimos… y Plutón con Caronte. Éstos, además, forman un sistema recíproco: ambos se muestran siempre la misma cara uno al otro.
Ay, la luna…
Imagen :: wonsak / SXC.hu
Fuentes :: Wikipedia en varios idiomas
Moneda de :: princesa bacana
PD – Si alguien tiene, en el formato que sea, la voz de ¿Rosa? diciendo aquello de Bienvenido a La Gramola, ésta es tu elección, agradecería que me pegara un toque. ¡Gracias!
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En mi siempre agradable paseo por los jardines tan cuidaditos de los Microsiervos me he encontrado hoy con un post realmente interesante: Los Santos Griales de la Ciencia: objetivos de cada campo del saber humano que, pese a ser muy buscados por personas, organizaciones, estados, etc, parecen imposibles de alcanzar. En el enlace podéis leerlos todos, y en la Wikipedia hay muchos más, yo me quedo con estos:
Astronomía: Detectar vida extraterrestre
Medicina: Encontrar un tratamiento para todas las formas de cáncer y una vacuna para el SIDA
Lingüística: Definir una gramática universal (o una prueba de que no existe)
Física
esarrollar la teoría unificada del todo
Internet: Encontrar una solución al problema del spam
En el campo de la filosofía están algunas de las más interesantes cuestiones sin resolver. Uno de ellos, que yo no conocía, es el llamado Problema de Molyneux, formulado así:
Supongamos que un hombre adulto, ciego de nacimiento, logra aprender a distinguir perfectamente entre un cubo y una esfera, hechos del mismo metal, únicamente a través del tacto. Si el hombre recuperase la vista y le enseñáramos, colocados encima de una mesa y sin opción a tocar, el mismo cubo y la misma esfera… ¿podría identificar, sólo mirando, qué es una esfera y qué es un cubo?
Muy interesante, ¿no? ¿Están relacionados realmente la vista y el tacto de alguna manera (interconexión sensorial), o son independientes y no puede compartir información?
Otra gran pregunta que sigue en el cajón de los deberes es la que ocupó a Einstein durante la última parte de su vida, y que eventualmente no pudo resolver. ¿Existe una gran teoría que lo explique todo, que reúna a las cuatro fuerzas elementales de la naturaleza (gravedad, electromagnética, nuclear fuerte, nuclear débil)? ¿Qué salto para el hombre supondría encontrarla? Dice la Wikipedia que “una de las candidatas a convertirse en la Teoría del todo” es la Teoría M, “según la cual todas las partículas son en realidad diminutas cuerdas que vibran a cierta frecuencia y nosotros vivimos en un universo vibrando a cierta frecuencia, lo cual requiere diez dimensiones”. Tremendo… para quien pueda asimilarlo.
La impresionante Wikipedia, como siempre, tiene decenas de artículos en los que bucear sobre estas cuestiones. Realmente creo que, en su versión inglesa, Wikipedia es el mejor invento de lo que llevamos de siglo. Lástima que la edición española esté en bragas… Entra por los pelos en el top-10, pero está por detrás de países más pequeños como Portugal, Suecia o la sorprendente Polonia:
1. Inglés (1.591.952 artículos)
2. Alemán (530.055)
3. Francés (430.360)
4. Polaco (337.957)
5. Japonés (315.717)
6. Holandés (265.386)
7. Italiano (235.903)
8. Portugués (232.088)
9. Sueco (204.664)
10. Español (192.003)
Tengo mucha facilidad para entrar y no salir cuando empiezo a leer sobre infinidad de temas. Por suerte, a veces me doy cuenta de el MundoReal™ sigue ahí…
Soy un poco más joven que el SIDA. El 1 de diciembre de 1981 fue diagnosticado el primer caso de una de las peores epidemias de finales de siglo, aunque los rumores sobre una posible nueva enfermedad habían empezado antes, en verano, dado a la coincidencia en Estados Unidos de varios pacientes con síntomas aparentemente inconexos, como la neumonía y el sarcoma de Kaposi. En 1982 se bautizó como Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida, es decir, SIDA. Hoy, la enfermedad sigue machacando aunque prácticamente sólo es letal en los países subdesarrollados. Una enfermedad de pobres y ricos y dolorosamente marcada en más de un caso por la religión. Pero no quiero entrar en debates. Sólo dejaros esta joya de la publicidad que me encantó en su día y me sigue encantando…
Acabo de leer en Microsiervos una frase de aquellas que te hacen pensar. La pronuncia, ni más ni menos, que un matemático, un tal Marvin Minsky (que yo, sinceramente, desconozco), pero que sin duda está avalado por ser profesor del MIT:
Es ridículo vivir cien años y ser capaces de recordar únicamente treinta millones de bytes. Recordamos menos de lo que cabe en un disco compacto. La condicion humana se está volviendo realmente obsoleta a cada minuto que pasa.
¿Realmente necesitamos recordar más de treinta millones de bytes cuando precisamente tenemos discos compactos para ello? Aprender es lo más bonito que hay en este mundo, pero no creo que sea medible en bytes…
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Admitámoslo: se nos está quedando pequeño el planeta. Según datos de las Naciones Unidas, antes de 2012 el número de habitantes de la Tierra llegará a los 7.000 millones. Los 8.000 están previstos para 2028 y los 9.000 para 2054. Algo impresionante cuando a principios del siglo XX aún no llegábamos ni a los dos mil…
Entre eso y el calentamiento global (y otras decenas de factores más…), va a resultar que quizá tengamos que mudarnos. ¿Qué tal Marte? En la Wikipedia hay unos interesantes datos a tener en cuenta sobre una eventual colonización del planeta rojo.
- El día marciano es muy similar al terrestre: 24 horas, 39 minutos y 35.244 segundos
- Es el destino más asequible en términos de gasto energético, aunque no dejan de ser varios meses de viaje
- Tiene atmósfera. Es muy tenue, pero protege mínimamente de las radiaciones
- Según los últimos datos de las agencias espaciales europea y estadounidense, hay agua
De todas maneras, hay otros datos que ponen los pelos de punta…
- La gravedad en Marte es tres veces menor que aquí; no sólo sería un problema para controlar nuestros pasos, sino que a corto plazo produce mareos, vómitos, dolores de cabeza… y la larga una serie de preocupantes síntomas: alteración del sistema cardiovascular, reducción de la producción de glóbulos rojos, debilitamiento del sistema inmunológico, pérdida de peso, hinchazón en la cara…
- La temperatura media ronda los 60 bajo cero, con picos de -140 y, eso sí, unos agradables 20 grados de máxima
- La presión atmosférica marciana no es que sea muy útil, puesto que no nos evitaría tener que vivir, permanentemente, con trajes especiales; de hecho, una persona no duraría más de 20 segundos consciente ni 60 viva al aire libre en cualquier punto de Marte…
Evidentemente, estas curiosidades sobre Marte extraídas de la Wikipedia no pretenden ser un tratado de cosmología; sí un apunte sobre lo que nos espera si no dejamos de joder nuestra casa.