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Hay que leer Maus

Maus es un cómic, pero no tienes que asustarte: no es oscuro y friki. Maus habla sobre la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto, los nazis y los judíos, pero no tienes que asustarte: no se parece a nada de lo que has visto o leído antes.

Maus es la historia de Vladek Spiegelman, judío polaco. De su familia, de su esposa, de sus amigos. A través de Vladek no sólo veremos una historia más (verídica) de las miles y miles que hay que contar de aquella época, sino que además conoceremos qué hay después de esas historias. ¿Qué queda después de Auschwitz, de Birkenau, de los ghettos, de meses y meses de vivir bajo una constante vejación y con la muerte volando sobre tu cabeza? Nada bueno. No queda nada bueno. El Vladek Spiegelman superviviente es una persona posiblemente muy diferente de la que cabría esperar. O no

Maus se narra en dos tiempos: vemos a Vladek en su día a día contemporáneo en Nueva York mientras le cuenta a su hijo Art, el autor, su vida en los años 40. La relación entre ambos es tremendamente significativa. No quiero estropear nada a quien todavía no lo ha leído, pero sí diré que el cómic incluye dentro otro, muy breve, que os dejará los pelos de punta.

La verdad es que Maus es un libro que uno no puede dejar, ni siquiera para dormir. Cuando dos de los ratones hablan de amor, te conmueve; cuando sufren, lloras. Poco a poco, a través de este relato compuesto de sufrimiento, humor y los desafíos cotidianos de la vida, uno queda atrapado por el lenguaje de una antigua familia del este de Europa, y es arrastrado por su ritmo suave e hipnotizador. Y cuando uno acaba Maus, se siente triste por haber abandonado ese mundo mágico…

Umberto Eco

Eco habla de ratones, ahora os explicaré el porqué. Spiegelman representa cada nacionalidad o etnia mediante una raza de animal diferente. Así, los judíos son ratones, mientras que los alemanes son gatos: la metáfora, claro, no es gratuita. Los polacos son cerdos, no sé si expresando su perfil rural o su traición. Muchos polacos no judíos denunciaron sistemáticamente a sus compatriotas judíos frente al invasor alemán… Los americanos son perros, los franceses ranas, los ingleses peces… Y, rizando el rizo, Spiegelman usa caretas, por ejemplo cuando un ratón (judío) se hace pasar por polaco (cerdo).

El dibujo de Maus, completamente en blanco y negro, es magistral. Las caras de los personajes, especialmente de los ratones, son apenas cuatro trazos sin expresión alguna, con unos ojos simplificados al máximo. Y, sin embargo, transmiten muchas más emociones que cualquier película…

Maus es un estremecedor relato en paralelo: el horror nazi y las heridas dejadas por éste, casi medio siglo después, en una tortuosa relación paterno-filial. Maus habla de ese horror, pero deja lugar a la esperanza: lo veréis cuando conozcáis la vida de Art Spiegelman.

Hay que leer Maus

Escrito el 17.2.2009
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Y ya ves, un día te das cuenta de que esto supera los tres añitos de vida…

Buscando un post que escribí precisamente hace hoy tres años exactos me he dado cuenta de la edad del blog. Decía en esa entrada, la tercera que publiqué, lo siguiente:

Dentro de nada, no habrá nadie capaz de explicar de viva voz y de su vivo recuerdo cómo era el mundo durante la Primera Guerra Mundial. Lo mismo pasará con la Segunda, con la llegada del hombre a la Luna, con la Guerra Civil, con la dictadura, con tantas cosas… Nadie podrá decir “Yo conocí a Einstein”, o a Hitler, o a Picasso… Nadie habrá ido nunca a un concierto de los Beatles ni al estreno de una película de Marilyn

Bien, pues Francia ha perdido ya al último de sus combatientes en la Primera Guerra Mundial, Lazare Ponticelli, fallecido a los 110 años de edad [20minutos]. No sé por qué extraña razón, es una de esas noticia que me pone la piel de gallina…

Escrito el 13.3.2008
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Liverpool FC

Hace unos meses que dejé mi relación profesional con el fútbol, y la verdad es que me he quitado. Es muy raro que vea un partido y lo de leer prensa o escuchar programas deportivos lo tengo apartadísimo. Pero entonces el Liverpool llega a una final de la Champions y me apetece empaparme de fútbol inglés…

La historia del Liverpool FC está hecha a base de nombres propios: Bill Shankly, Anfield, Bob Paisley, Heysel, Ian Callaghan, The Kop, Ian Rush, The Boot Room, Kenny Dalglish, Joe Fagan, Hillsborough… como todas las grandes historias, hechas por lugares y personas.

El Liverpool es el mejor equipo inglés, el mejor club del país que inventó un deporte. ¿Sus credenciales? Pues, a grandes rasgos, 18 ligas, 7 copas, 7 copas de la liga, 15 supercopas, 5 copas de Europa, 3 copas de la UEFA y 3 supercopas europeas. En todos estos trofeos es, además, el club inglés más exitoso (excepto en la copa y la supercopa inglesa, ya que el Manchester United suma 11 de cada)

Los reds cuentan también con otro ingrediente necesario para hacer grande a un club: un eterno rival. En este caso, el vecino Everton, aunque el United no se queda atrás. Pero la relación con el Everton viene de lejos, y pica un poco. La historia es la siguiente: el Everton, fundado en 1878, jugaba en el campo de Anfield hasta que el dueño del terreno, John Houlding, decidió subir el alquiler de buenas a primeras, circunstancia que llevó a los toffees a buscarse la vida en Goodison Park, su feudo desde entonces hasta ahora. Así que Houlding, con campo pero sin equipo, tiró por lo fácil y fundó uno, el Liverpool FC, en marzo de 1892. Desde entonces se han jugado 205 Merseyside derbies, con 79 victorias para el Liverpool, 65 para el Everton y 62 empates.

Pero el Liverpool dejó de ser un club más cuando su historia quedó atada para siempre a un nombre: Bill Shankly. Futbolista escocés ligado durante casi toda su carrera al Preston North End, Shankly llegó en diciembre del 59 al banquillo de Anfield. El panorama era desolador, con el equipo en Segunda, pero Shankly renovó al equipo y fundó la Boot Room junto a tres miembros del staff técnico: Joe Fagan, Reuben Bennett y Bob Paisley. La Boot Room determinó una manera de dirigir a un equipo que se prolongó más allá de la era Shankly, y contribuyó a forjar el camino del éxito para el club durante los 25 años siguientes. Shankly no es el entrenador con mejor palmarés del club, pero su forma de entender el fútbol construyó lo que es el Liverpool hoy en día.

En el momento de su adiós al banquillo de Anfield, sin embargo, su herencia no estaba tan clara, de modo que la decisión, no sólo por temida sino por sorprendente, provocó un terremoto. El equipo quedó en manos de Bob Paisley, que resultó ser el técnico más laureado de los reds. Entre 1974 y 1983, Paisley ganó 3 copas de Europa, 1 UEFA, 6 ligas y 3 copas inglesas, entre otros trofeos, quedándose en blanco únicamente en su primera temporada. Tras Paisley llegó otro miembro de la Boot Room, Joe Fagan (1983/85), que logró la cuarta copa de Europa del club y dejó su sitio en el banquillo a una serie de ex-jugadores, Kenny Dalglish primero (1985/91) y Graeme Souness (1991/94) después. El último técnico británico que ha tenido el Liverpool fue Roy Evans (1994/98), curiosamente también el último licenciado de la Boot Room post-Shankly.

Con cien años ya cumplidos, el Liverpool sentó en el banco de Anfield al francés Gérard Houllier, manager entre 1998 y el año de la llegada del primer (creo) español en Anfield: Rafa Benítez, el boss desde 2004. En tres temporadas, Benítez ha logrado una copa, una supercopa inglesa y otra europea y una Liga de Campeones; y aún puede ganar otra de esas dentro de unos días.

You'll never walk alone

Supongo que al menos una vez en la vida hay que ir a Anfield. Tiene que ser impresionante oír a toda esa gente cantar el You’ll never walk alone antes y después del partido… You’ll never walk alone es una canción a priori sin ninguna vinculación con el fútbol, pero la versión grabada por Gerry & the Pacemakers en 1963 se convirtió rápidamente en el himno del club. No es exclusiva del Liverpool, ya que la usan otros clubes como el Celtic, el Ipswich Town, el Rapid Vienna, el Dinamo Zagreb, el Twente, el Feyenoord, el Borussia Dortmund, el AEK Atenas, el FC Tokyo, el Hellas Verona, etc. La letra dice así:

When you walk through a storm
Hold your head up high
And don’t be afraid of the dark
At the end of the storm there’s a golden sky
And the sweet, silver song of a lark
Walk on through the wind, walk on through the rain
Though your dreams be tossed and blown
Walk on, walk on with hope in your heart
And you’ll never walk alone
You’ll never walk alone

Quien quiera saber más sobre el YNWA, puede pasearse por aquí o por aquí; yo no puedo sino poner este vídeo, que resume la magnífica y mágica temporada 2004/05 al ritmo de la canción en la garganta de decenas de miles de voces:

[youtube MiK_lqmtEnI]

Pero la historia del Liverpool también sangra. El club ha estado inmerso en dos grandes tragedias: Heysel y Hillsborough. La primera tuvo lugar momentos antes de la final de Copa de Europa de 1985, que enfrentaba a los reds con los italianos de la Juventus. Antes de empezar el partido, aficionados ingleses cargaron contra la hinchada rival y provocaron la caída de un muro que sepultó la vida de 39 personas, casi todos italianos. A posteriori, se habló de que Heysel no era un estadio seguro, que se cometió el error de permitir que las aficiones se mezclaran y que el alcohol hizo el resto. Lo cierto es que pese a las muertes y al más de medio centenar de heridos, el partido se jugó. La Juve ganó 1-0. El Liverpool fue expulsado de las competiciones europeas durante seis años, y el resto de clubes ingleses durante cinco.

Pero si Heysel resultó dramático, Hillsborough fue peor.

En 1989, Liverpool y Nottingham Forest se jugaban el pase a la final de la Copa en una de las semifinales. El partido se celebraba en campo neutral: el Hillsborough Stadium del Sheffield Wednesday. La afluencia fue masiva y la caótica organización provocó un espectacular cuello de botella en la entrada del estadio. La policía decidió abrir las puertas, lo que desembocó en una avalancha que llevó a los aficionados que ya estaban en sus localidades a ser aplastados contra las vallas de seguridad. Murieron 94 personas, todos hinchas del Liverpool, y otros 766 resultaron heridos. Cuatro días más tarde moría en el hospital un niño de 14 años, mientras que cuatro años más tarde fallecía la 96ª víctima, en coma desde el día de la tragedia.

La conmoción en Inglaterra fue enorme, y el diario The Sun puso un asqueroso toque de mierda periodística. El periódico publicó un presunto reportaje modestamente titulado “La verdad”, y lo acompañó de tres frases bien grandes a modo de subtítulos: “Algunos aficionados robaron monederos de las víctimas”, “Algunos aficionados orinaron sobre los cadáveres”, y “Algunos aficionados golpearon a los policías mientras éstos hacían el boca a boca a los heridos”. Las ventas de The Sun en Liverpool jamás de han recuperado de tamaña mentira…

Escudo del Liverpool FC

Fuente :: Wikipedia

Escrito el 8.5.2007
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Grog

Agua y ron, eso es grog. Claro que el post quedaría corto y pobre si nos quedáramos aquí, así que vamos a intentar descubrir la historia de lo que la RAE define como “bebida caliente hecha con ron u otro licor, agua, azúcar y limón”. Ese otro licor puede ser desde coñac hasta kirsch (aguardiente de cerezas), pero el auténtico grog está hecho con ron.

Su consumo generalizado comienza a mediados del siglo XVIII, y parece ser que fue un tal Edward Vernon, Vicealmirante de la Marina Real Británica, quien popularizó el uso entre su tripulación. “Mejor rebajar el ron con agua”, debió pensar el tal Vernon… El caso es que como solía usar una capa hecha de un material llamado grogam (no he encontrado traducción al castellano…), Vernon era apodado Old Grog, y de ahí el nombre de la bebida. O por lo menos así lo pinta una de las versiones…

Ésta es, segun la Wikipedia, la receta del grog (para cuatro personas):

· 3 huevos
· 3 cucharadas de azúcar
· 1/2 cucharilla de especias con pimienta
· Clavo, canela y nuez moscada
· 1/2 copa de brandy
· 1 copa de ron oscuro
· Agua, leche o café

Un tanto aparatosa… En cualquier caso, el grog no sería nada hoy en día sin la saga Monkey Island. Los que estamos en la veintena crecimos con los primeros juegos populares de ordenador, y entre los más grandes estaba la saga de Monkey Island: el protopirata Guybrush Threepwood, el pirata LeChuck, la gobernadora Elaine Marley, los duelos de insultos… y el grog, el brebaje preferido de los marinos, compuesto a base de:

· Ron (claro…)
· Queroseno
· Glicol propílico
· Edulcorantes artificiales
· Ácido sulfúrico
· Acetona
· Ácido para baterías
· Tinte rojo nº 2
· Grasa para ejes
· Scumm
· y/o pepperoni

El grog está actualmente en horas bajas: la versión de Vernon sólo parece tener cierto calado en Francia y la de LucasArts se quedó en la cuarta parte (pegó el frenazo en 2000 + versión PS2 en 2001). Así que el legado más tangible que nos deja hoy esta bebida es una palabra derivada: grogui, proveniente del inglés groggy, y ésta a su vez de grog.

No te acostarás…

Escrito el 5.4.2007
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El 30 de agosto de 1991 se disputó en el estadio Olímpico de Tokio la final masculina de salto de longitud de los campeonatos del mundo de atletismo. Dos participantes eran favoritos al título: Carl Lewis, apodado ‘Hijo del viento’, y Mike Powell, ambos estadounidenses. El primero, con 30 años cumplidos, llegaba a la cita, los terceros mundiales de la historia, con el honor de haber ganado la longitud de las dos primeras ediciones del evento (Helsinki ’83 y Roma ’87), además de estar en posesión de los dos últimos títulos olímpicos de la especialidad: Los Ángeles ’84 y Seúl ’88. Eso sin hablar de más medallas en 100 y 200 metros y en el relevo corto. Por su parte, Powell estaba únicamente centrado en la longitud y su mayor logro había sido la plata olímpica tres años antes, pero sin duda era el gran rival de Lewis. Durante aquella tarde tokiota se realizaron algunos de los mejores saltos de la historia. Seres humanos capaces de despegarse del suelo durante casi nueve metros, capaces de dejar a Bob Beamon en segundo plano.

Carl Lewis y Mike Powell

La competición empezó con Carl Lewis saltando unos magníficos 8.68, record de los campeonatos. Mike Powell empezó frío: 7.85. En el segundo intento ya se acercó, con 8.54, a su gran rival, pero entonces empezó el baile: tras un segundo salto nulo, Carl Lewis voló hasta los 8.83


Lástima del viento… Con más de dos metros por segundo de viento a favor, la IAAF, máximo organismo mundial del atletismo, no homologa ninguna plusmarca, aunque sí admite los registros para la competición. Así que con esos 8.83 Lewis parecía tener a mano el título de campeón del mundo. Powell no encontró respuesta en su tercer intento (8.29), ni tampoco en el cuarto, ya que su vuelo fue sancionado por los jueces:


El salto de Powell no valía, pero estaba claro que rondaba los 8.80, una marca de alto nivel que llevó a Lewis un paso más allá. Unos once centímetros más allá, para ser exactos…


¡8.91! Palabras mayores, sin duda. De nuevo invalidado como record por la excesiva velocidad del viento a favor, el vuelo de Lewis superaba los 8.90 de Bob Beamon en 1968 y, con dos saltos más por delante, le permitía reafirmarse en su papel de gran favorito. Pero, como diría Kevin Arnold, entonces sucedió…


El estadio explotó con los 8.95 de Mike Powell, una marca estratosférica sin apenas viento a favor (+0.3m/s) que, ahora sí, enterraba a Beamon… Lewis tuvo dos oportunidades para recuperar el trono, pero no pudo hacer nada. Se quedó en unos increíbles 8.87 y 8.84, y, como se puede ver en el vídeo, hizo sufrir a Powell hasta el final. No en vano, el ‘Hijo del viento’ era famoso por la calidad de sus últimos saltos y por ser especialista en remontar. Es más: logró los 8.87 con viento en contra y 16 años después esos dos saltos siguen siendo (sin contar el 8.95 de Powell) los mejores de la historia en condiciones legales de viento y a baja altitud.

Mike Powell, que en cuanto su rival acabó de saltar dio rienda suelta a su alegría abrazándose incluso a un incrédulo juez japonés que no podía sino reír, ponía fin así a la mítica imbatibilidad de Carl Lewis en el salto de longitud: diez años y 65 pruebas consecutivas sin abandonar el primer puesto. Se entiende así que no encajara precisamente bien la derrota…

Carl Lewis y Mike Powell

La tarde del 30 de agosto de 1991 fue, creo, la mejor de todos los tiempos para el salto de longitud. Y sucedió en una ciudad poco idónea, dada su altitud, para esta disciplina. Pero lo cierto es que cuando Lewis abrió fuego con los 8.68 de su primer salto, sólo tres atletas habían llegado más lejos en algún momento de la historia. Un rato después, aquél sería el peor salto de la tarde para el ‘Hijo del viento’ y sólo le valdría para conseguir la plata. Larry Myricks, bronce, se quedó en 8.42

Pero Lewis sí se llevó oro de Tokio. Y records mundiales. Se puede decir que ganó con relativa facilidad las pruebas de velocidad en las que participó: los 100m y el relevo 4×100. En esta disciplina, el equipo estadounidense paró el crono en 37.50, mientras que en el hectómetro Lewis protagonizó una de las mejores carreras de la historia (de nuevo), con un tiempo de 9.86, dos centésimas mejor que su compatriota Leroy Burrell. Cuatro corredores más bajaron de los diez segundos. Lo mejor para Lewis es que por primera vez batía el record mundial de los cien metros lisos ‘en directo’; la vez anterior había tenido que esperar a la descalificación de Ben Johnson…

Con 9 oros olímpicos y 8 títulos mundiales, Lewis es uno de los mejores atletas de todos los tiempos, aunque muchos consideran que desarrolló su carrera en el momento justo: antes de los masivos controles antidopaje. Como curiosidad, Lewis fue en su día seleccionado para dos de las grandes ligas de sus país en el año 84. Los Chicago Bulls le escogieron en el puesto 208 del draft de la NBA y los Dallas Cowboys, en la 12ª ronda del de la NFL. Naturalmente, nunca jugó en esos equipos. Su carácter queda resumido en lo que hizo durante el funeral de su padre. Puso en sus manos la medalla de oro de los 100 metros de Los Ángeles ’84 para que lo enterraran con ella y le dijo a su madre que no se preocupara. Conseguiría otra

Escrito el 8.3.2007
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La isla de Redonda es un trozo de piedra en mitad del Caribe. Punto. A medio camino entre Antigua y Barbuda, país del que es dependencia, y otras islas centroamericanas, Redonda apenas levanta un palmo del mar. Es lo único que queda de un antiguo volcán y sus dimensiones dan para poco: 1,5 km2 de extensión y una altura máxima de 296 metros sobre el nivel del mar. Pues bien, tanta modestia física queda eclipsada por la presencia de un rey. Bueno, no sólo de un rey sino de toda una corte formada por duques. Ni uno ni otros viven, evidentemente, en Redonda (quizá ni siquiera cabrían), y es hasta curioso que casi todos ellos residan en España. Pero para empezar, hay que tirar unos cuantos años atrás…

Concretamente, a los tiempos de Colón. El bueno de Cristóbal iba camino de América en su segundo viaje cuando, de pasada, vio la isla y decidió que se llamaría Santa María la Redonda. Curtido ya en el arte de descubrir y bautizar trozos de tierra, ni se dignó a bajar del barco (supongo que sería bastante más complicado que hoy en día) y eso abonó el terreno para que nadie prestara demasiado caso a la isla hasta el siglo XIX. En primera instancia, fue la mierda lo que atrajo la atención en Redonda: la mierda que los alcatraces dejaban caer y que, en cantidad de unas 7.000 toneladas anuales, generaba fosfato de alúmina. Supongo que debe ser una sustancia lo bastante ¿interesante? como para que a) la reina Victoria de Inglaterra se diese prisa en reclamar el territorio, adelantándose a los Estados Unidos, b) se formase una colonia de población estable en la isla, llegando a los 120 habitantes en 1901, hasta que de nuevo Redonda quedara deshabitada durante la Primera Guerra Mundial.

¿Y dónde está el rey? Pues nada que ver con la monarquía inglesa. El primer rey de Redonda fue Matthew Dowdy Shiel, un banquero de la vecina isla de Montserrat que compró el peñón el mismo día en que nacía su hijo. Shiel solicitó a la reina Victoria el título real y ésta se lo concedió a cambio de que accediera a no rebelarse contra el poder colonial: dicho y hecho. El primer monarca redondo escogió el nombre de Mateo I para gobernar entre 1865 y 1880, año en que su hijo, el escritor Matthew Phipps Shiel, cumplió 15 años y asumió el trono. Bajo el nombre de Felipe I, el segundo rey gozó de un largo mandato, desde 1880 hasta el año de su muerte, 1947. A partir de esta fecha, las cosas se complican para el pequeño pero agitado reino…

Shiel hijo legó el título y los derechos de su obra literaria a su amigo Terence Ian Fytton Armstrong, un escritor conocido como John Gawsworth. Éste reinó como Juan I y tomó la sana costumbre de nombrar nobles, al parecer a dedo y con pubs como escenario. Tres años antes de su muerte en 1970, Gawsworth le pasó la patata caliente de Redonda a John Wynne-Tyson (alias Juan II), que evidentemente no sólo se erigió en rey sino también en poseedor de los derechos de las obras de los dos anteriores monarcas. Pero Gawsworth no sólo ejercía la dedocracia. Se dice que también tenía facilidad para nombrar sucesores a diestro y siniestro, y fruto de ello es la actual controversia que hay alrededor de quién es el verdadero rey de Redonda. Así, Max Leggett reclama el trono y se considera rey desde 1950, Robert Williamson hace lo propio desde mediados de los 80 (y propone llamarse Roberto I el Calvo), y el tercer candidato no es otro que William Leonard Gates, aka Leo I, que dice haber heredado el título de Arthur John Roberts.

La línea sucesoria oficial, sin embargo, coloca a John Wynne-Tyson, nuevamente un escritor, como heredero de Gawsworth en 1967. El bueno de Wynne-Tyson, o Juan II, aguantó el tipo como rey durante tres décadas, hasta que se cansó de aguantar tanto aspirante a monarca y decidió abdicar hace diez años en favor del español Javier Marías, que gobierna en la actualidad como Xavier I. Un lío, sí…

Con la subida al trono de Marías ha llegado la aristocracia. La lista de nobles redondos, todos duques, asusta. Y que nadie piense que son sólo títulos honoríficos: algunos se desviven por su reino. Así, Frank Gehry no sólo ha diseñado el Guggenheim de Bilbao, también ha esbozado el palacio de Redonda. Y Javier Mariscal, la bandera. El actual rey se lo toma con dignidad y cachondeo a la vez, parece ser, y tiene claro que su sucesor deberá ser un escritor. Así que ya sabéis, hay otra manera de acceder a un trono aparte de presentar el telediario…

Inspiración :: sukkus
Fuentes y fotos:: Wikipedia en varios idiomas · Javier Marías

PD: La categoría Micronations de la Wikipedia contiene información de lo más curioso sobre otras naciones microscópicas. Nada, por si a alguien le apetece echar un ojo…

Escrito el 17.1.2007
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Soy un poco más joven que el SIDA. El 1 de diciembre de 1981 fue diagnosticado el primer caso de una de las peores epidemias de finales de siglo, aunque los rumores sobre una posible nueva enfermedad habían empezado antes, en verano, dado a la coincidencia en Estados Unidos de varios pacientes con síntomas aparentemente inconexos, como la neumonía y el sarcoma de Kaposi. En 1982 se bautizó como Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida, es decir, SIDA. Hoy, la enfermedad sigue machacando aunque prácticamente sólo es letal en los países subdesarrollados. Una enfermedad de pobres y ricos y dolorosamente marcada en más de un caso por la religión. Pero no quiero entrar en debates. Sólo dejaros esta joya de la publicidad que me encantó en su día y me sigue encantando…

Escrito el 1.12.2006
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Llansantffraid-ym-Mechain es un pueblo de Gales que ya resulta peculiar por su nombre. Allí nació en 1959 un equipo de fútbol que fue bautizado de manera bastante lógica: Llansantffraid FC. El club empezó a jugar en la liga galesa sin demasiada fortuna en un principio, pero a finales de los 80 la cosa cambió y fue ascendiendo de categoría, hasta que en 1993 llegó a la primera división.

Hasta aquí la historia, ciertamente, no sorprende. En España ha habido casos más bestias como los del Universidad de Las Palmas o el Ciudad de Murcia. Pero para el Llansantffraid FC todo dio un vuelco en 1996. Ganó la Copa de Gales y entró en su vida un patrocinador: Total Network Solutions. La empresa se implicó hasta el punto que contrató un cambio de nombre, y el club pasó a llamarse Total Network Solutions Llansantffraid FC. En 1997, un pasito más: Llansantffraid desapareció y el equipo era Total Network Solutions o simplemente TNS.

Curiosamente, y pese a su implicación e interés en el equipo, la empresa Total Network Solutions no era de Llansantffraid, pero sí de la zona. En concreto, del vecino pueblo de Oswestry, a 13 kilómetros de distancia. Allí también tenían un equipo, el Oswestry Town FC, algo más modesto pero histórico a la vez: es el único club inglés que juega en la liga galesa. Sí, porque a pesar de estar separados por sólo 13 kilómetros, los pueblos de Llansantffraid-ym-Mechain y Oswestry pertenecen a países distintos, Gales e Inglaterra. Esa fue la razón por la que la UEFA se negó inicialmente a permitir la fusión de ambos equipos en 2003. Luego el organismo europeo se echó atrás y el TNS, antes Llansantffraid FC, se unió para siempre con el Oswestry Town FC, fundado en 1860 con el nombre de Oswestry United, gracias a los lazos creados por Total Network Solutions. Sí, un poco enrevesado…

El nombre se mantuvo (TNS) y otras cuestiones, como el color del uniforme, se decidieron de manera salomónica: camiseta blanca a rayas verdes horizontales para los partidos caseros (como el Llansantffraid) y equipación azul oscura (como el Oswestry) cuando toca jugar fuera. Bajo esta fórmula, el nuevo TNS ha ganado las ligas de 2005 y 2006 (la primera había caído en 2000), y saltó a la fama internacional por querer cederle al Liverpool su plaza en la ronda preliminar de la Liga de Campeones, cuando el club inglés estuvo a punto de quedarse sin jugar la competición de la era vigente vencedor por no haberse clasificado entre los cuatro primeros de la Premier League. La UEFA no aceptó ese arreglo entre clubes, pero incluyó al Liverpool en el sorteo de la primera ronda previa de la Champions y el bombo acabó juntando a ambos equipos… Los reds ganaron por 3-0 los dos partidos, el de ida en Anflied y el de vuelta en Wrexham ( 1 | 2 ).

Sin embargo, en 2005 British Telecom compra Total Network Solutions, de modo que el equipo se queda sin patrocinador… y sin nombre. Supongo que descartado cualquier intento del tipo ‘Llansantffraid Oswestry United’, a alguien se le ocurre la idea de subastar en eBay la opción de bautizar el club. La cosa no pintaba mal: la puja llega hasta las 170.300 libras, unos 41 milloncejos (de pestas, claro), pero no cuaja y el club opta por algo más, digamos, romántico. Uniendo por un lado el que ha sido apodo histórico del Llansantffraid (The Saints) y, por el otro, la vinculación de Oswestry con el rey Oswaldo de Northumbria (siglo VII), nombrado santo a su muerte, el nuevo apelativo del equipo cae por su propio peso: The New Saints, que además permite mantener las siglas TNS.

El mundo del fútbol puede ser muy raro…

Fuente :: Wikipedia y TNS

Escrito el 13.7.2006
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No hace mucho me enteré de que Bjork (o Björk), el nombre de la cantante islandesa, no es un apodo, un nombre artístico ni nada por el estilo. Es simplemente su nombre. Y tampoco es que haya pocas Bjork en Islandia y se decidiera por ponerse ese nombre para vender discos, no… el caso es que en Islandia la gente se llama por el nombre, no importa su cargo o relevancia pública. Si Bjork fuera primera ministra islandesa seguiría siendo Bjork, y no Sra. Gudmundsdottir (que así se apellida).

Por otra parte, el Barça ha fichado al primer futbolista islandés (ya tuvo un balonmanista hace años) de su historia: Eidur Smari Gudjohnsen. Su padre se llama Arnór Gudjohnsen y también fue futbolista. Los dos fueron noticia hace años porque coincidieron en un partido profesional: el hijo entró al campo en sustitución del padre durante un Estonia-Islandia. Buscando información sobre el tema me volví a encontrar con rarezas en los nombres islandeses: resulta que el 90% de la población forma su apellido a partir del nombre del padre o de la madre (le añaden el sufijo -son), no heredándolo directamente como suele ser común en las sociedades occidentales. Curiosamente, los Gudjohnsen son parte del otro 10% que sí puede mantener el apellido de sus antepasados, gracias a que éstos adquirieron a principios del siglo XX el derecho legal a hacerlo. Por eso padre e hijo se apellidan igual (y además su apellido no acaba en -son).

En casi todos los idiomas existen sufijos que quieren decir ‘hijo de’: -ez en castellano, el mítico Mc de los escoceses, -son en la lengua inglesa, etc. En Islandia tienen el -son, pero lo usan de manera diferente. Por ejemplo: si los Gudjohnsen no tuvieran ese derecho a heredar el apellido, el jugador del Barça se llamaría Eidur Smari Arnórson, o sea, ‘el hijo de Arnor’. De ahí que no se llamen entre ellos por el apellido, porque no tiene información sobre tu familia, sino simplemente sobre el nombre de pila de tu más inmediato antepasado. Para las mujeres está el prefijo -dottir (daughter). Bjork se apellida Gudmundsdottir, lo que hace suponer que el nombre de su padre es Gudmond, ¿no?

La cosa se complica cuando, por lo visto, cualquier persona puede escoger entre apellidarse ‘hijo/a de’ papá o de mamá: una pareja formada por Thor Johnsen y Anja Smithsdóttir pueden tener un niño que se llame Eidur Anjason (hijo de Anja) y una niña que se llame Bjork Thordottir (hija de Thor). O sea, cuatro familiares y ninguno se apellida igual…

Escrito el 8.7.2006
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El Ayuntamiento de Santander anuncia que retirará la estatua de Franco de la ciudad
El alcalde de Santander, el ‘popular’ Gonzalo Piñeiro, ha asegurado a elmundo.es que retirará de la Plaza del Ayuntamiento de la ciudad la única estatua ecuestre de Franco que queda en España después de que Fomento retirara la de Madrid. Su destino será un Museo de Historia aún por construir… +

¿Alguien ha visto las noticias hoy? Yo he pillado Telecinco por la mañana mientras desayunaba y me ha parecido un poco gracioso y surrealista, todo. El tema era que en Madrid habían decidido retirar una estatua de Franco. Una estatua ecuestre, para más señas. Pese a la hora (madrugada, diría), había ‘público’: unos muy contentos de que quitaran al caudillo y otros, mano al frente, enfadados y convirtiendo el ‘Cara al sol’ en canción protesta (¿?).

Por otro lado, en un hotel de Madrid anoche se celebró el cumpleaños (90) de Santiago Carillo. Entre los invitados, políticos, cantantes, periodistas, deportistas, etc, etc… Y, también, Joaquín Sabina y Miguel Ríos. Que de camino a casa, casualmente, pasaban por delante de la estatua con las cámaras de TV de testigos. Y además de constatar la señora borrachera de Sabina, a los músicos se les ha visto contentos. Claro, salir del cumple de Carrillo y luego ver a Franco cayéndose… ufff… ¿un regalo de Ayuntamiento de Madrid? ¿Trastada de Ruiz-Gallardón?

A veces pienso… mis padres apenas conocieron los años de dictadura. Los pocos que vivieron, dicen los libros, era casi dictablanda. Creo que nuestra generación, los que estamos en los 20, no podemos imaginar un país, el que sea, bajo una dictadura de facto. ¿No? Otra cosa es que esto que tenemos sea mejorable…

Escrito el 17.3.2005
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