Lo tengo decidido: en cuanto Nike saque las camisetas del Barça para la temporada 2007, me compro una de 2006 con el nombre de Belletti a la espalda. Lo que pasó ayer en París fue muy bestia para los culés, pero es que el gol de Belletti no tiene nombre. Vale más una imagen…

Belletti se tapaba las manos la cara… quién le iba a decir a él, que no había marcado ningún gol esta temporada, que en sus pies dormía una Copa de Europa. Junto al defensa, dos bestias: Eto’o y Larsson. Lo del sueco no tiene nombre… jugar apenas media hora y dar dos asistencias como dos soles, pim-pam. Qué gran adiós al fútbol de elite.
Ayer por la tarde me preguntaban que cómo veía el partido, y yo decía que ni idea. Que quería o bien una goleada o bien un partido de sufrir mucho. Pero no me apetecía un 2-0, una final sin suspense… porque lo bonito del fútbol es sufrir un poco, ¿no? El final del partido fue tremendo porque hasta París echó una mano y tapó su cielo para que empezara a llover. Las imágenes del abrazo de los jugadores, empapados y borrachos de gloria, ponen los pelos de punta.

Mucho ruido en las calles, eso ha sido hoy Barcelona. Yo anoche estuve dando vueltas por el centro y vi lo que nunca pensé ver. Impresionante la de gente que había: con camisetas azulgrana, con camisetas amarillas, con bufanda, sin camiseta, tocando el claxon, cantando, gritando, riendo… Y en estos momentos, la fiesta sigue en el Camp Nou. Reacciones así no debería generarlas sólo el fútbol…
PD – Sigo enganchado a los ‘trends’: el punto A es el fichaje de Belletti por el Barça, y… ¿podría ser que al final se noten los efectos del gol de ayer?

¡¡Belletti presidente!!
