Benedicto XVI, el papa en Valencia: cifras y letras

Joseph Ratzinger, el papa Benedicto XVI Hasta hace sólo unos días, Alemania era el sitio del mundo en que los cánticos y gritos eran más variados y originales (cosas del fútbol). El viernes supongo que Pamplona, con San Fermín a la cabeza, empezaría a hacer la competencia. Bueno, pues desde hoy ya hay otro foco de catarsis colectiva: Valencia. Llega el Papa. Yo en las noticias de Antena3 (me va la marcha) ya he oído el remix del ‘A por ellos, oé’, versión papal. Sólo hay que cambiar la última estrofa por un ‘Benedicto dieciséeeeeeis’…

Cifras

  • 5.000 policías, 3.000 celebrantes de los actos, 2.500 metros de altar, una cruz luminosa de 35 metros de altura, 18 grados de temperatura controlada, en total más de 30 millones de euros en gastos (fuente: cartas al director en El País)
  • 4.400 agentes de Policía, 2.104 de la Guardia Civil, efectivos del TEDAX y NBQ (agentes nucleares, biológicos y químicos), 1.400 policías locales, 200 soldados, decenas de perros adiestrados, 12.000 voluntarios para la coordinación de los peregrinos, un avión de alerta temprana de la OTAN y control del tipo ‘Awac’ para garantizar la seguridad del espacio aéreo (fuente: El Mundo)
  • Merchandising: 6 euros por un pañuelo (ver imagen), 12 por una taza (ver imagen), 16 por una discutible camiseta (ver imagen)… además del ya famoso ‘Pack del peregrino’, que incluye una guía del peregrino, una camiseta, una gorra, un abanico, un decenario de madera para seguir el rosario del viernes noche, un mapa de la ciudad, una botella de agua, un libro de oraciones con los actos eucarísticos del Encuentro y la acreditación del peregrino (¡no aceptes imitaciones!). ¿Cuánto cuesta? Costar-costar, nada, pero te lo dan a cambio de un donativo de 35€ (mayores de 14 años) o de 15€ (entre 7 y 14 años).

Letras

  • Algunas noticias publicadas que merecen un vistazo [ 1 - 2 - 3 - 4 ]

Me parece asqueroso (repito, asqueroso) que toda esta parafernalia se llame V Encuentro Mundial de las Familias. ¿Por qué hay que vincular ‘familia’ y ‘catolicismo’? ¿Por qué si vivimos en un estado laico a tanta gente no nos lo parece?

Jehová, Jehová…

Conozco al menos una persona que si leyera este título, pensaría en los Monty Python. Pero no, no es el caso. El caso (y menudo caso) es que en los últimos 8 días me he visto, digamos, abordado por dos testigos de Jehová. A diferencia de los mormones que pueblan el Portal del Ángel (altos, rubios, encorbatados y con la etiqueta de Elder Fulanito en el pecho) o los lamentablemente desaparecidos Hare Krishna (las Ramblas ya no son lo que eran…), los testigos de Jehová son irreconocibles. Gente joven, mayor, hombres, mujeres, vestidos de paisano… Hoy me he cruzado una y he podido esquivarla; pero la semana pasado estuve cinco minutos charlando con otro. Me ofrecía (gratis) un ejemplar de la revista “¡Despertad!”, y me empezó preguntando si estaba satisfecho con este mundo y si había pensado en que vendrían a salvarnos. A veces soy tremendamente aburrido, pragmático y poco romántico para con las ideas ajenas. Esta vez lo fui. No me puse borde, pero sí dejé claro mi desdén por lo que me estaba contando. Entonces me preguntó si era creyente, a lo que respondí que no, que soy agnóstico (“Como yo”, me contestó; pero vamos a ver, ¿tú no eras testigo de Jehová?). La cosa derivó a un debate sobre la figura del salvador, alguien que vendría a rescatarnos. Para eso, dijo, hay que prepararse. Yo le dije que bueno, que sí, pero que yo prefería dejar correr las cosas, porque no esperaba un salvador, y que si finalmente llegara… pues tampoco creo que haga falta un cursillo…

¿Por qué suelto todo este rollo? Porque me marché sin saber una cosa. No fui capaz de descubrir si aquel hombre creía de verdad en lo que decía o estaba cegado por algo, como con el seso sorbido.

No es el único: Los problemas crecen