Menudos pájaros

8/10/07

Joaquín Sabina

Pues ya está, los pájaros han pasado por Barcelona y la verdad es que ninguno merece un tiro. Están vejetes, pero aún no piden eutanasia. Para un sabinómano como servidor, eso de que el Joaqui comparta escenario es antierótico, pero reconozco que Serrat es el mal menor. Se llevan bien, se complementan bien (aunque insisto que suspiro por Andrés…)

A falta de fotos propias, y falta de fotos ajenas (waiting for… :) ), tendrán que ser unas breves palabras las que intenten expresar lo que fue el concierto. Empezó con un dúo: Ocupen su localidad + Hoy puede ser un gran día. Luego se quedó Serrat, que se atrevió con Y sin embargo (¿dónde estás, Olguita?), ayudado por Sabina hacia la mitad. La verdad es que tienen dos voces tan diferentes que prestarse sus respectivas canciones acaba sonando, a veces, muy raro…

Grandioso el momento Contigo, malabarismo puro: mayoría de letra como en la original, en castellano, pero cantada por el catalán, y unos cuantos versos traducidos al catalán y cantados por el andaluz, en perfecta rima. Canción a dos voces, a dos idiomas. Y menuda canción, joder…

La verdad es que el resto del concierto no deparó muchas sorpresas: Penélopes, Lucías, las diez, las once y las doce, noches de boda… eché de menos, eso sí, unas Medias negras. Y confirmé que la mejor canción de Sabina en directo es Calle Melancolía. Ufff…

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Y, por fin, Sabina

5/10/07

Esta noche nos vemos, Joaqui…

Joaquin Sabina

Nos conocimos en la tele, tío. Tú no te acuerdas, pero te hice un buen titular (o así lo dejaste entrever) y luego me (nos) echaste una firmita en un cacho de papel. Mira que no llevarte un CD… no tengo vergüenza. Luego te (os) oí cantar aquí al lado de casa (un lujo), un frío mes de noviembre. Y al poco, en un gélido mes de ¿junio?, te (te) fui a ver al mismo sitio en que esta noche, por fin, nos reencontramos. Vendrá el Nano, que no sobra, aunque a ver cuándo te curras una gira con Andrés

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Firmes

23/7/07

Poema de ida y vuelta, léase al derecho y al revés, cruce de cruces a seis paradas, soneto con respeto, fórmula de hacer las paces, huyendo del pie de la letra, con todo el amor del mundo y un cachito más…

Este adiós no maquilla un hasta luego
este nunca no esconde un ojalá
estas cenizas no juegan con fuego
este ciego no mira para atrás

Este notario firma lo que escribo
esta letra no la protestaré
ahórrate el acuse de recibo
estas vísperas son las de después

A este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón podrido de latir

este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos no lloran más por ti…

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Manolo García

14/7/07

Manolo García

Creo que Sabina es el mejor narrador vivo en lengua castellana, y considero a Calamaro el mejor músico en castellano de los últimos quince años. Pero si yo pudiera ser alguien, sería Manolo García

Vaya por delante… que esto intentará ser una guía de escucha. Una especie de mapa del tesoro con más de una ‘x’, en concreto una por cada canción de Manolo (en este caso) que merezca la pena escuchar una y otra vez. Evidentemente, esto está basado en mi opinión personal, con lo cual puede ser una auténtica mierda, o no.

Dice la Wikipedia que Manolo nació en el Poblenou de Barcelona en agosto del 55. Parece ser que en realidad es de Albacete, aunque en realidad qué más da, porque como él mismo dice en Como un burro amarrado en la puerta del baile, sóc de Barcelona i em moro de calor

La verdad es que el primer mérito de Manolo García es, precisamente, su nombre artístico. Llamarte Manuel García García-Pérez no sólo no te distingue especialmente de millares de tus compatriotas, sino que seguramente te empuja a buscarte un buen pseudónimo a la hora de lanzar tu carrera en solitario. Claro que después de formar parte de Los burros y de ser durante tantos años El último de la fila, a Manolo no parece importarle demasiado el marketing…

De su primera formación, Los rápidos, a la segunda, Los burros, hay un cambio fundamental: la presencia de Quimi Portet. El sonido sin él no deja de ser un pop-rock sin excesiva personalidad, mientras que en Los burros no sólo se nota un cambio en la música sino también en la extravagancia de las letras. La canción más conocida de esta etapa es Huesos, de la que merece mucho la pena escuchar además una versión, más psicodélica, incluida (diría) en Jamón de burro, el segundo y último disco… antes de El último. Bonus tracks: Te quiero bastante, una canción de amor al 99%, y Moscas aulladoras, perros silenciosos, la más manolo de todas.

La etapa en la que forma dúo con Quimi Portet es la más fructífera. Bajo el techo de El último, Manolo firma canciones enormes y gesta la semilla para otras, quizá aún más grandes, que vendrán en su carrera en solitario. Pero es innegable que la herencia Portet es un hecho en su música. El último de la fila publicó siete señores discos entre Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana (1985) y La rebelión de los hombres rana (1995). El repaso de canciones, claro, es largo y agradable…

Cuando la pobreza… nos regala sobre todo la tristísima Querida Milagros (Querida Milagros, llevo seis días aquí / Te echo de menos, no puedo vivir sin ti…), la historia del soldado Adrián. Aunque para letra, El loco de la calle:

Si tú te vas, mi casa voy a quemar
(…)
Paso al loco de la calle,
paso al ansia de vivir
(…)
Desde que tu te has ido, se ríe de mí la soledad,
te espero en los caminos y te confundo a todas horas…
Mientras estoy perdido los niños me han dicho que lloras,
y solo sé que no puedo estar,
si tú te vas, mi casa voy a quemar…

De Enemigos de lo ajeno destacan la icónica Insurrección, popularizada también por la voz de Miguel Ríos, y la testamental Aviones plateados. Con lo mejor de ambos discos se regrabaron algunos temas para lanzar Nuevas mezclas en 1987.

En el 88 toca Como la cabeza al sombrero, un disco quizá musicalmente más plano que los anteriores. Hay dos temas muy buenos: Sara (”Sara, Sara, dulce Sara…“) y Ya no danzo al son de los tambores, y un tercer tema realmente superior: A veces se enciende

A veces se enciende, a veces se apaga
la llama sagrada que tú y yo conocemos
(…)
Vamos a querernos mi pequeño amor como tú y yo sabemos…
Vamos a querernos mi pequeño amor como tú y yo sabemos…
Estaremos juntos mientras cada minuto
que pasemos separados sea para sufrir…

Nuevo pequeño catálogo de seres y estares es un salto de discográfica (EMI), de década (1990) y de sonido: ahora los ritmos son mucho más propios, más marca de la casa. Quizá sea el mejor disco del grupo, aunque ya sabemos que eso es mucho decir. Músico loco es una buena canción con un mensaje valiente: la irremisibilidad que a veces tiene el amor (Volveré a por ti, y tú lo sabes muy bien, es lo que hay, es lo que hay…). Andar hacia los pozos no quita la sed es musicalmente complicada de digerir, pero su letra merece una oportunidad, mientras que con Beatus ille pasa al revés. Claro, es que es instrumental… La segunda mitad del disco tiene canciones preciosas e inevitables en la discografía del grupo. Cuando el mar te tenga es un ejemplo de eso que Manolo sabe hacer a las mil maravillas: fusionar a los protagonistas de la canción con los elementos de la naturaleza. Y digo Manolo porque es algo que ha sabido seguir haciendo en su carrera en solitario.

El disco sigue con la imprescindible A jazmín, un tema que a toda chica le gustaría que le hubiesen escrito. Barrio triste es, casi diría, una canción anti-último, porque aunque tiene toques de extravagancia es bastante más realista y urbana de lo que suele ser habitual. Pero su mensaje es lo bastante bonito como para tenerla en cuenta, lo mismo que la historia que narra Sucedió en la antigüedad. Cierra la lista de letras maravillosas la Canción de cuna 823, unos versos que deberíamos tener a mano para que alguien nos los leyera, antes de dormir, esos días en que las cosas no han salido bien…

Duerme mi bien
y suéñate a ti,
no pienses más,
abandónate.

Quizá mañana
sea otro día,
eso nos dicen
desde hace tiempo.

Sal de la noche,
sal de la vida,
sal de los mares,
agua bendita.

Duerme mi bien,
y suéñame a mí,
besándote,
y durmiéndome.

Quizás mañana sea otro día…

El penúltimo de El último se llama Astronomía razonable. Empieza con El que canta su mal espanta, un ritmo canalla con frases canallas. Sigue con Lápiz y tinta, una pincelada de angustia (Que los días se van, río son…) o de realidad, según el día, lo mismo que sucede con Hierbas de Asia. Como un burro amarrado en la puerta del baile es un himno, una canción sin más historia que su genial música y su inocente pero cantable letra. Un oasis.

El tema que da título al disco, Astronomía razonable, y la versión con letra de Mar antiguo son dos joyas musicales de letra quizá menor, pero imprescindibles en el disco. El Mar antiguo instrumental también lo es, y cierra el disco antes de que Hagámoslo se convierta en todo un descubrimiento, una historia casi más sabiniana que otra cosa, una canción gamberra y divertida…

La rebelión de los hombres rana finiquita en 1995 la trayectoria conjunta de Manolo con Quimi. Sin llaves y Pedir tu mano son lo mejor del disco, que creo que baja el listón respecto a los dos anteriores, aunque contiene una de las mejores canciones instrumentales que he oído: Illetes.

En 1998, Manolo saca al mercado su primer disco en solitario: Arena en los bolsillos. Sinceramente, es uno de los mejores que he oído nunca, una inmensa recopilación de canciones para todos los gustos… siempre dentro del sonido Manolo, claro.

Abre el disco Prefiero el trapecio, un canto pop a los desheredados, a los perdedores. Me gusta porque es valiente. Es poco, eso sí, en comparación al gigantismo de Carbón y ramas secas, una de las mejores canciones del pop español, uno de los temas, de largo, que mejor define a Manolo. Ése al que más de una vez no logramos entender, al que nos cuesta descifrar, el que es capaz de crear imágenes y ritmos como esto:

Nana del marinero nudo de antojos
que nadie te amará tanto como yo
si ahora pudiese estar mirando tus ojos
iba a estar escribiendo aquí esta canción…

Sigo: Del bosque de tu alegría es una canción de AMOR, con las mayúsculas más grandes que te puedas imaginar. Y Pájaros de barro, con o sin letra, es la composición más emocionante del disco:

Ya no subo la cuesta que me lleva a tu casa,
ya no duerme mi perro junto a tu candela…

A quien tanto he querido y Zapatero son amor en estado puro: Que no hay nada más, que no hay nada más mientras nuestros labios se quieran besar…. Y A San Fernando, un ratito a pie y otro caminando es el toque más guitarrero, preludio de otras joyitas como La llanura o La sombra de una palmera. Simplemente, Arena es un disco para escuchar entero… Antes de cerrarlo, Manolo revisita sus dos mejores temas: una versión 2 de Carbón y ramas secas y la instrumental de Pájaros de barro. Tremendas…

Si Arena es el mejor trabajo de Manolo, Nunca el tiempo es perdido (2001) casi le podría pisar los talones. Empieza con una tremenda Sin que sepas de mí, una entrega de llaves con condiciones, una canción de amor pasado… Rosa de Alejandría nos lleva al Manolo medieval, al creador de imágenes, a la música que acuna. Somos levedad es lo fugaz de la vida y de algún amor, veranos sin sol, caminar sin parar, sólo pasando… Con los hombres azules es la bofetada mejor (d)escrita, un golpe sobre la mesa y una patada al pasado que más duele (Y es tan honda la nostalgia que hoy siento…). Todas, todas las canciones de este disco tienen un gran toque melancólico, sea en la música, sea en la letra.

Vendrán días es una solicitud de piedad y un canto a la esperanza de un mañana ¿mejor? (…que hoy necesito besar otros labios creyendo que beso tus labios…), y opuesta a ella está el tema que da título a todo, Nunca el tiempo es perdido: Si tú regresas las mañanas se visten de alegres canciones, dice… Aunque lo mejor está por llegar: Prendí la flor

Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.

En tus besos serios, fieros,
prendí la flor y en mis dedos
sentí que todo marchita,
que todo se nos escapa
como los trigales lentos,
lentamente hacia el olvido,
lentamente, sin remedio…

No pasa el tiempo desde que te marchaste,
no hay meses ni años en el calendario.

Soy como el árbol volcado
que no acaba de secarse,
un tango arrabalero y dulce,
tan dulce como la melaza…

Quiero, mi vida, escribirte,
quizá para recordarte
que el amor sólo es entrega
y que a veces oro es
lo que junto a ti reluce…

Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.

Un tango pendenciero y triste
quisiera amor escribirte,
como una noche de farra,
como un amanecer
en una cama extraña.

Tango de la lejanía,
del amor de un solo bando,
lo que sentí junto a ti
jamás lo sentiré en otros brazos…

Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.

La mejor canción del disco, sin duda, porque tanto la letra como la música desbordan lo decible…

El último trabajo de Manolo, hasta ahora, es Para que no se duerman mis sentidos, publicado en 2004. Es, para mi gusto, inferior a los dos anteriores, pero tiene más de una canción imprescindible. Empezando por Una tarde de sol, el tema más amable y generoso que uno se pueda echar a la cara…

Te busco entre la gente de las plazas
te busco en las calles de ciudades que ya no recuerdas
te busco en el perfume de mujeres que pasan,
en los silencios que crecen cuando ellas no hablan
te guardo una tarde de sol por si la quieres,
ése es un tesoro que nadie podrá arrebatarte
te guardo una mirada risueña que nada pretende
te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses…

Para que no se duerman mis sentidos es una canción de palabras que crean imágenes, con un ritmo hipnotizador, muy similar a Niña Candela, tan urbana a su manera como Una tarde de sol, radiante, quizá la mejor de todas las que se reúnen en esta ocasión… Cierran el recuento Éramos, melancolía en esencia, una canción que explica la faceta pictórica de Manolo, y La atunara, una instrumental.

Genio discreto, nervio en el escenario, silencio los más días pero terremoto cuando quiere (un millón de copias despachadas de Arena en los bolsillos lo dicen todo)… Manolo García es amante de los bonus tracks y las rarezas, de manera que circulan por ahí interesantes versiones de algunas de sus canciones. Yo de regalo os dejo con este vídeo, en el que canta junto a Los secretos un par de temas (Y no amanece + Ojos de gata) y me parece precioso:

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La canción del verano (II)

23/5/07

Seguimos con el repaso a esos temazos veraniegos que, año tras año, nos colocan entre el odio y la irresistible tentación del baile y que se conocen como canción del verano, después de una primera entrega a caballo entre los 80 y los 90.

1994
Octavo de EGB (¿EGB? ¿ezo qué é?), viaje de final de curso, mucho walkman y dos temazos: Saturday night, de Whigfield, y Johnny Techno Ska, de Paco Pil. Dos mitos de la música discotequera que durante un tiempo hasta salieron juntos. Yo recuerdo especialmente en infame baile de la canción de ella y algún que otro verso impagable de la de él, como por ejemplo aquello de sus padres son pastosos, pero eso de la igual… También hubo una tercera en discordia, una versión de un tal Machito Ponce de Short dick man. Calidad a raudales, vamos…

1995
Si hasta Clinton la bailaba… ¿cómo se le puede discutir a la Macarena y a Los del Río el título de canción del verano del 95? La oposición era dura (Scatman, de Scatman John, El tiburón, de Proyecto 1, El venao, de Los cantantes), pero la novia de Vitorino los tenía bien puestos. Tanto que hasta intentó ser canción del invierno. Básicamente era lo mismo, pero con campanas navideñas de fondo…

1996
Recuerdo haberla oído sonar hasta bajo tierra: María, de Ricky Martin. Me gustaba, sí, ¿qué pasa? Ahora hubiera tirado por la más gamberra Mucho mejor, de Los Rodríguez. Coque Malla está un poco frito en el vídeo; por cierto, diría que fue en 1996 cuando salieron de gira Los Rodríguez con Joaquín Sabina. Es triste saber que te has perdido el mejor concierto de la historia… ¡Uy, casi me dejo el Wannabe de las Spice Girls!

1997
La flaca, La flaca y La flaca. Aunque decir verdad, yo no descubrí la grandeza de Jarabe de Palo hasta el año siguiente, y aquel verano oí más la psicodélica El toro y la luna, de Los Centellas, o la repetitiva Laura no está, de Nek. Pero Pau es Pau y La flaca es un temazo.

1998
Año flojo: recuerdo La copa de la vida, otra de Ricky Martin, que fue el himno del Mundial de fútbol en Francia… y diría que ya está.

1999
En cambio, en 1999 hubo una gran cosecha. Desde la versión de Libre de El Chaval de la peca (ayudada por la masiva campaña de lanzamiento de Amena), hasta el Salomé de Chayanne, pasando por los cachondos abueletes de Triana Pura, que se lamentaban por el Probe Migué… Sin embargo, me quedo con Mambo No. 5 y Lou Bega. Yo es que los alemanes rumbosos con sombrero blanco…

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Meme (IX)

19/5/07

Nuevamente, robo un meme a Gina. Inspirado en las noches de gloria de Raffaella Carrá, este meme nos convierte a quienes decidimos hacerlo en canciones, deportes, asignaturas, defectos… Si yo fuera:

…un mes: Abril
…un día de la semana: Ni domingo ni lunes
…un planeta: Saturno
…una hora del día: A punto de morir la tarde
…una bebida: Coca-cola
…una fruta: Manzana
…un sabor: Dulce
…un postre: Mousse
…una comida: Carne y patatas
…una parte del cuerpo: La boca
…un CD: Física y química, de Joaquín Sabina
…una canción: No woman no cry
…una asignatura: Lengua castellana
…un deporte: Tenis
…un número: Par
…una edad: ¿Veintipocos vale?
…un color: Blanco, naranja, amarillo…
…una ciudad o estado: Macondo
…un invento: La cama
…una película: La vida es bella
…un actor/actriz: Woody Allen
…una carrera profesional: Interpretación
…un país: Italia
…un sentimiento: El ansia
…una virtud: La intuición
…un defecto: La in-constancia
…un artista/banda: Jarabe de palo
…un libro: La ciudad de los prodigios

Ha sido más difícil de lo que creí…

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Dos pupilas

16/5/07

Rubia de la cuarta fila
dos pupilas que me tratan bien

No hay rubia que valga cuando de morena se trata, ni cuarta fila que se precie, pero la Rubia de la cuarta fila deber ser lo más si el Joaqui le dedica esa canción… Por lo leído y oído, Isi/Disi es un verdadero bodrio de película, pero sólo por escuchar este temazo de Sabina valdría la pena verla. Juraría que no la ha incluido en ningún disco o recopilatorio. Suena así:

Cuelgate de quien te quiera,
no te mueras más que por amor
(…)
Rubia de la cuarta fila
carterita para el buen ladron

Verdades como puños…

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