
La he tocado, lo admito. Y mucho. ¿Os gustan las consolas? ¿Los videojuegos? Mmm, bueno, pues toca revisar las creencias y los mitos de cada uno. Palabra clave: Wii. Esto sí es nueva generación, en el sentido más amplio. ¡Qué pasada!
Lo primero que sorprende, los que la hayáis visto creo que estaréis de acuerdo, es lo pequeña que es. La consola y los mandos. Se monta en un plis y enseguida estás jugando porque la interfaz no sólo es sencilla y bonita sino que además el wiimando ya viene calibrado. Wiimando… El protagonista, sin duda. Mucha gente que ha descubierto la consola estos días, que no sabían nada de nada sobre Wii, han visto, sí, un trozo de plástico blanco, bonito y discreto, mientras se sentaban en el sofá… y a los tres minutos estaban de pie dale que te pego con Wii Sports. ¿La clave es el mando? Sí, claro, la clave es el mando. La foto de la caja es una declaración de intenciones: sale un mando y una mano. En la parte trasera, sí, ya se ve lo que es Wii, rectangular ella, pero insisto que el frontal de la caja da absoluta prioridad al mando. Como debe ser.
Esta hornada de consolas es la llamada séptima generación. Más que una liga, es una champions, porque ahora sí hay mucha pasta en juego. Tras el descalabro de Sega, Nintendo se quedó como única marca de la casa en el mundo de los fabricantes de videoconsolas, pero en cambio entraron dos pesos pesadísimos del ocio digital: Sony, que ya lleva tres PlayStation, y MicroSoft, que suma dos XBox. Son los tres actores. Y ya digo, mucha pasta en juego. ¿Puede Nintendo competir con ellos de igual a igual? No creo. No económicamente. No invirtiendo dinero a montones en dotar a su máquina de la última tecnología. ¿Qué hacemos? Vamos a intentar dar algo diferente a la gente… o mejor, vamos a intentar que la gente no tenga que escoger o que tenga que hacerlo entre Play y XBox. Yo creo que Nintendo no sólo pretende meter una Wii en casa de la gente que nunca ha tenido consolas (y eso se deduce de ver anuncios: abuelos con nietos, grupos de gente madurita jugando, etc), sino que quiere que en cada hogar haya una Wii y otra cosa.
Técnicamente, Wii no tiene nada, nada que hacer contra sus dos rivales. Nintendo ha intentado el tan manido salto generacional con otro rollo: un mando. Y si lo pensamos bien, los mandos han tenido cada vez más protagonismo. Supongo que la cosa empezó con los botones L y R de la SNES, o con los seis que llegó a exhibir la MegaDrive, ideales para juegos de lucha; luego llegaron los pads analógicos, más botones, la vibración, la ergonomía del fabuloso mando de la GameCube… y luego Wii. Un mando “de tele”, tal cual, atado a algo parecido a un vibrador (o eso dicen…) y con altavoz incorporado. Los tiros pueden ir en muchas direcciones. Pero está claro que mucha gente, mucha, jamás tocará una Play para jugar a un GTA o se comprará la 360 para meterse en la piel del Jefe Maestro. Pero sí hay mucha gente que quizá sopese la idea de comprarse una Wii, esa consola que ha visto en casa de un amigo y que… joder… ¡mola! Porque recordemos además que vale la mitad…
Ahora sí hemos dado un salto generacional. PlayStation y XBox van de la mano en la carrera por la potencia, los gráficos, y me parece genial. Nintendo ha bifurcado el camino. También me parece genial…